lunes, 20 de mayo de 2024

Remembranzas de Tumeremenses... Varias.

Remembranzas de Tumeremenses...

A continuación nuestro Cronista Oficial de Sífontes Lic Rafael Velazquez,nos expondrá a través de esta Crónica las diferentes manifestaciones de emprendedores tanto de personas 👥venidas de otros lugares del mundo 🌎y de Venezuela como también personas 👥autóctonas de nuestro querido pueblo Tumeremo. Todas las disciplinas de emprendimientos serán narradas en esta Crónica

...cómo es un material muy extenso,a lo mejor tendremos que dividirlo en varias partes...y serán publicadas en los domingos subsiguientes como hemos establecido los días de hacer llegar a uds nuestras esperadas Crónicas

Por Rafael Velazquez, Cronistas del Municipio Sifontes. 

Chino Rafael Velazquez

C.N.P 24.420

Segunda parte de los emprendimientos en nuestro querido pueblo Tumeremo...

La agricultura en Tumeremo...

Como no recordar a los agricultores de mi pueblo empeñados en la labranza; a ellos debemos muchos, la subsistencia del terruño, honorables hombres de trabajo vamos a nombrar un grupo pequeño pero representativo del agro tumeremense, Diego Cabrera, Rafael Yépez, Vicente Ruiz Pérez, Magdaleno Pérez, Rafael Pérez Trujillo, Julio Ríos, Eugenio Rivas, Benedicto Reyes, Denis Regaldia, aparte de ser ganadero, tenía grandes cultivos de yuca, maíz, arroz, caraotas, lechosas

Modistas de Tumeremo...

El quehacer de la mujer tumeremense, su honorabilidad y del trabajo: así nos encontramos con las trabajadoras de la aguja y el dedal. Distinguidas matronas de la máquina de coser que tuvieron su época de esplendor y brillantez.Las mujeres siempre coquetas y presumidas en el vestir, pensaban mucho en su atuendo femenino: el figurin era consultado en forma muy rigurosa, y las modistas del pueblo hacían grandes esfuerzos de creatividad en la confesión de los trajes de las bellas damas del lugar.

Costureras de gran renombre y fama, Filomena de Giordano, Clarisa Barrios, Clara Guevara, Luisa Chambrian, Belén Velazquez de Lizardi, Felipa y Marta Vallés, Aurora de Calzadilla, Mamerta Oronóz, Nicolasa Rivero, Sobella Salazar, Elvira de Herrera, María Wueb, Lina Bronwn, Lisuara Calzadilla de Blanco, Griselda Duque, a quien se le incrusto una aguja en una de sus manos, falleciendo a los pocos días, a consecuencia de un mortal tétano

Elaboración de Babuchas en Tumeremo...

La historia de la babucha comienza en el Imperio Persa, y el Mediterráneo Oriental, dónde tenían una enorme influencia. Hay constancias de su existencia, ya en el siglo II de a. c. en tumbas coptas. Es decir, la tradición de este calzado, primero utilizado por mujeres, y luego también por hombres, se trasladó al Imperio Otomano y luego al mundo islámico...

En Tumeremo, la confección de babuchas, se instauró como una de las producciones de mayor demanda, en cuanto a su diseño y elaboración.

Logando posesionarse, y obtener una gran aceptación. Distinguidas matronas, entre ellas, Rafita de Girón, María Emilia García, Tatica Garrido, Zoila Vallés, América Velazquez, Matilde Martínez, Victoria Ferrer Rivas,se dedicaban a la elaboración de ese fino calzado. Su diseño variaba de acuerdo a las exigencias del cliente. Para su elaboración utilizaban tafetán, cuyos colores variaban, la parte superior la cubrían con un diseño elaborado a base de un hilo llamado sedalina, y la suela era a base de goma de balatá y el pegamento para fijar la misma era leche de pulgo.

Sastres de Tumeremo...

Y, si hablamos de los trabajos de caballeros, que eran confesionados a base de casimir, gabardina, lino, piel de tiburón o cocodrilo, éstos eran elaborados por los mejores sastres que se conocían en el pueblo: en honor a ellos vamos a nombrar algunos de estos personajes El Negro Decán, Miguel Herrera, Francisco García, Maestro Clemente, Maestro Jorge, y su esposa Josefa, Juan Ernesto El Men Sánchez...

 

Orfebres de Tumeremo...

Platerías, que hoy todos conocen como Joyerías, Rafael Bastidas padre, Rafael Bastidas hijo, fueron considerados por muchos conocedores de la materia, como uno de los mejores buriles de Guayana. El Negro Bastidas, Luis Vásquez, César Vázquez, los hermanos Lepage, quienes con su fino cincel elaboraron la actual corona de Nuestra Señora de Belén, Yoslen Álvarez, orfebres que nada tienen que envidiar a los mejores a nivel internacional.

 

Elaboración de dulces caseros en Tumeremo...

La confección de dulces caseros, tuvo un auge en Tumeremo, específicamente en los años treinta y sucesivos. En esa Industria casera se destacaron por sus sabrosos productos, doña Nieves Palacios, Panchita González, Mercedes de Guzmán, Doña Lola Álvarez, Antonia de Arteaga, Lola Alvares, Concepción de Vaccaro, Crisálida de Sevilla, Rivas de Pernil, quiénes elaboraban turrones de coco, y de leche, roscas de harina, bienmesabe, pasta y cristal de guayaba, envueltos, dulces de leche, tirón, majaretes, pocicles, envueltos de azúcar y papelón, y la popular cuca o catalina,entre otros productos que hacían las delicias de grandes y chicos. José Cheo Basanta, con sus extraordinarios besitos de coco, y la legendaria cagalera y cucas, Malena, con su exquisito cristal y pasta de guayaba, doña Aida Perroni con su sabroso dulce de lechoza, Yasmira Ruiz, con su popular tortas burreras, doña Felicia Salazar, madre del Poeta Elias Salazar, tenía una venta de dulce que estaba ubicada en la parte lateral de la fábrica de jabón de don Pedro Cachutt, doña Felicia se destacaba en la elaboración de unos exquisitos turrones de coco, y pasta de guayaba; doña Enriqueta Álvarez (tía de Quimo),preparaba unos exquisitos dulces de lechoza, y a la vez tocaba con destreza extraordinaria la guitarra, participaba en las Retretas de la Plaza Bolívar.

Doña Sofía Amador y sus exquisitos dulces...

La dulcería tumeremense representa una larga tradición de vieja data. Hombres y mujeres que se dedicaron a la elaboración de platos tradicionales venezolanos, convirtiéndose de esa manera en los artífices de impulsar la preparación de postres y manjares.

Doña Sofía Amador, fue una honorable matrona de la sociedad tumeremense, residía en una amplia casa ubicada en la esquina de la calle Junín cruce con la calle Las Tres Rosas

Doña Sofía convivía con su madre doña Agustina, acompañada de sus hijas, Nelly, Elisa, y Doris. Aparte de la responsabilidad familiar se dedicaba al comercio, dueña de una bodega que funcionaba en su propio local, aunado a la actividad comercial, ejercía el oficio de repostera.

Doña Sofía Amador, fue una mujer que se distinguió por su humildad, amabilidad y afecto ejerció la actividad comercial con el fin mejorar su estatus de vida, poder vivir dignamente y ayudar a los demás. El apego al valor espiritual y sus enseñanzas sirvieron para captar la simpatía y el cariño de los jóvenes de la vecindad

En el patio de su casa construyó un horno de tierra donde horneaba sus exquisitos dulces: pasteles, budines, besitos, carato de maíz, chicha, y por supuesto no podía faltar la famosa cuca y cagalera.

La visita a la bodega se hizo una costumbre y sin lugar a dudas se convirtió en un sitio de amena tertulia de todo el vecindario. La gente acudía a comprar los exquisitos dulces elaborados por doña Sofía Amador.

Doña María Emilia García y sus suculentas empanadas...

En la misma calle muy cerca de la residencia de Sofía Amador, se ubicaba la casa de doña María Emilia García y su esposo Pedro Gómez, sus hijos, Dalia, Diego Caporro, Clementina y Alicia; quien resultó reina de los carnavales del año de 1954, ejerció el cargo secretaria del Banco Agrícola y Pecuario, y posteriormente fue designada secretaria del Jugado de Tumeremo... Clementina su hermana se desempeñó como docente en la escuela Nacional Yuruari de El Dorado y luego fue trasladada a la escuela Vicente Marcano de Tumeremo.

Don Pedro Gómez, era dueño de un establecimiento comercial, ubicado en la misma casa de su propiedad, dónde se dedicaba a la compra y venta de balatá, víveres y artículos de talabalteria, tales como sillas de montar a caballo, polainas, sogas, mecates y todo lo requerido para el campesino.

Don Pedro Gómez, fue un fervoroso masón y miembro fundador de la Respetable Logia Dios y Patria de Tumeremo, donde llegó a ocupar relevantes cargos en el referido taller masónico.

Don Pedro Gómez y su esposa doña María Emilia, fueron personas con una amabilidad extraordinaria. Sus actos de humildad y benevolencia contribuyeron para que toda la vecindad le mostrara respeto y cariño.

Doña María Emilia, se dedicaba a la repostería, con la salvedad que su especialidad era la elaboración de empanadas, bollitos con chicharrón, orejón y las deliciosas arepas dulces. Todas las mañanas el local se apretujaba de clientes para obtener las deliciosa y ricas empanadas de doña María Emilia.

María Emilia García, fue una extraordinaria matrona, caracterizándose por su amabilidad, bondad, gentileza y amor al prójimo, junto a su esposo don Pedro, siempre estuvieron prestos a solucionar cualquier problema que afectara algún vecino del sector.

Doña Paula Astudillo, y su exquisito dulce de lechoza

Doña Paula Astudillo y su esposo Jesús Montilla, fueron personas que con dedicación y esmero preparaban exquisitos dulces de lechoza, roscas de almidón, turrón de leche, de higo y jalea de mango, sumado a la misma actividad ofrecían al público deliciosas y gustosas empanadas.

En las fiestas decembrinas no podía faltar las multisàpidas y el exquisito y apetecido cochino horneado con sus respectivos postres del llamado dulce de lechoza.

Montilla, tenía las cualidades de chef y producto de esos conocimientos preparaba una variada y deliciosa comida criolla. Era un diestro en la preparación de chicharrón y de la popular chinchurria y morcilla.

El establecimiento comercial estaba ubicado en una casona que en el pasado se conoció como El Volcán, ubicada en las esquinas de la calle Roscio cruce con la calle Junín

Los fines de semana el local era el centro de atracción musical, allí se reunían los músicos de Tumeremo, el Sargento Bolívar, Quimo, José Antonio El Negro Rivero, Arturo, Miguel Morales, Cachita, y Montilla, quien era un excelente cuatrista y trovador de la música criolla. De esa manera le daban inicio al fogoso ritmo musical.

La presencia del doctor Gervasio Vera Custodio, amigo y compadre de Montilla, e igualmente Ignacio Trejo, fueron asiduos cliente de los eventos musicales que allí se realizaban.

La vecindad se acercaba al lugar para presenciar y escuchar las melodías del Negro Rivero y Jairo Rivas, por su parte Montilla con sus agiles manos hacia gemir al cuatro.

El contagioso momento culminaba con un sabroso Pelao de gallina elaborado por doña Paula… ¡inolvidables tiempos…que no volverán...!

Una fábrica de jabón en Tumeremo...

En Tumeremo, existieron fábricas de pequeñas y medianas industrias. Nos referimos a la industria del jabón, cuyo propietario fue Don Pedro Cachutt Morales, aparte de empresario balatero, tenía una pulpería en su casa. Esta empresa estaba ubicada en la calle Miranda cruce con Dalla-Costa.

Pedro Cachutt Morales, fue uno de los impulsores de la fábrica de velas, velones, jabón blanco y azul para lavar la ropa, y fregar los útiles de cocina. Para producir el producto utilizaba el cebo de ganado, el cual era sometido a un riguroso procedimiento.

Esta empresa comenzó a distribuir el producto en cantidades industriales, a San Félix, y Ciudad Bolívar. Otra empresa, la de Carlos Correa, ubicada en la calle Zea, cruce con Junín, fue una empresa que elaboraba jabón, velones y velas. La producción, cubría gran parte de la demanda pueblerina, legando a abastecia a las poblaciones circunvecinas. En las calles de Tumeremo, el producto era vendido por don Andres Avelino Bello, quien tenía su clientela exclusiva En cuanto a la pequeña y mediana industria, en Tumeremo llegó tener un gran movimiento industrial.

Don Pedro Cachutt, tenía conocimientos de medicina, en su consultorio, fueron muchas las personas que recibieron atención medicinal. Don Pedro formó una honorable familia, junto a su esposa doña Juana García.

Las Primeras Trillas de Tumeremo...

Don Marcos Sanoja, dueño de un local comercial de víveres y a la vez concesionario del oro y del balatá, cuyo centro comercial estaba ubicado en la esquina de la calle Zea cruce con Bolívar, y hacía la parte lateral del local, instaló la primera Trilla, que se conoció en Tumeremo. En esa Trilla se procesaba el arroz y el maíz en concha, producto que era comercializado en los centros mineros, y balateros de la zona.

El señor Julio Quiroz, conocido como El Renco Quiróz, instaló una Trilla de mayor alcance, en cuanto al procesamiento de maíz y arroz. Esa Trilla, estaba ubicada en la calle Sucre, hoy conocida como El Bulevar del oro.

Recordemos, qué para esa época no se conocía la harina precocida, por lo que los bollos, arepas y empanadas, que se consumían, eran elaboradas a base de maíz pilado.

Fábricas de papelón y casabe en Tumeremo...

La instalación de moliendas de caña en varios sectores de Tumeremo, contribuyeron para que la población, adquiriera una gran influencia en cuanto a su desarrollo económico. Muchas de esas empresas se dedicaban al procesamiento de la caña, produciendo papelón, panelas y azúcar morena e igualmente concesionaban casabe, queso de cincho y de mano. Benedicto Reyes, Pompa, ambos tenían sus fábricas de casabe en el sector El Pariche.

Un Alambique llamado El Changay...

Don Salomón Yabrudy, de nacionalidad libanesa, fundador y único propietario de un Alambique que existió en Tumeremo, llamado EL Changay.

Ali se producía un fino licor llamado con orgullo (Para que Brandi); y un ron que se popularizó llamado El Palomo. El Changay, estaba ubicado frente a la llamada Laguna del pueblo, hoy calle Páez.

Cuatro enormes tanques de concreto, con una duccion de cobre, conectado a una máquina que se encargaba de triturar la caña, el jugo era impulsado atraves de una tubería conectada a un horno, donde se producía el alcohol tres seis del cual se sacaba ron blanco para el consumo; ése alcohol era envasado en barriles de roble y vendido en El Callao para las empresas mineras

El Palomo, fue el cuño que le etiquetaron al ron blanco, producido en El Changai, aguardiente que se popularizó en todo Tumeremo.

La demanda del famoso Palomo, fue de mayúsculas dimensiones, su distribución alcanzaba desde Tumeremo hasta Ciudad Bolívar. (Apuntes aportados por la maestra Gladys de Chacón).

Tres Fábricas de bebidas gaseosas en Tumeremo

En Tumeremo, existieron tres fábricas de bebidas gaseosas, dónde se producía las sabrosas Kolas y Sidras, una de esas fábricas, su dueño fue Don Shikri Rassi, secundado por Juancho Kepp y la tercera propiedad de su hermano Andres Kepp, ambas ubicadas en la calle Junín cruce con Zea. Era la época en que ese tipo de bebidas se consumían directamente del armario de la pulpería, ya que para ese momento no se conocían las neveras, y ninguna otra forma de refrigeración, a menos que utilizaran hielo picado, el cual lo producía el mismo Shirit Rassi.

Una fábrica pirotécnica...

Aurelio residía al final de la calle Páez, allí instaló una fábrica de pirotecnia, donde fabricaba cohetones, cebollita, bengalas, y un material llamado cabeza de ajo que se hizo muy popular en Tumeremo.

En las fiestas navideñas era muy común el uso de la cabeza de ajo y la muchachada de esa época, la utilizaban para jugar a la guerra, muchas veces producía pequeña quemadura.

Aurelio Rivas, quedó ciego a consecuencia del manipuleo del ácido de la cámara fotográfica. Como la gran mayoría de los hombres buenos y probos un día fue llamado a la diestra del Todopoderoso.

Una fábrica de zapatos en Tumeremo...

Tumeremo, en el siglo pasado se constituyó en el polo económico del Sur de Guayana, la explotación del balatá y el oro atrajo a muchos hombres, y mujeres que, con dedicación, y esfuerzo se establecieron en la zona, unos se fueron a las minas a probar suerte, otros se quedaron en el pueblo, donde fundaron empresas; y desde allí impulsaron una floreciente economía que coadyuvó el progreso de Tumeremo.

La presencia de un servicio aéreo a la zona de la Gran Sabana se convirtió en un importante corredor aéreo entre Tumeremo y Santa Elena de Uairén.

El transporte de comestibles, zapatos, ropa, refresco, cerveza, fue el reflejo de una floreciente economía que originó un desarrollo sustentable para Tumeremo y la Gran Sabana.

Jesús Duarte, Trino Ramón Tilito Garrido y Alirio Velázquez, fundan la empresa de Zapatos Tumeremo, C.A., para la elaboración de calzados, correas, sillas de montar caballo y otros artículos relacionados con ese ramo.

Esta fábrica estaba ubicada en la casa propiedad de Jesús Duarte, ubicado en la esquina de la calle El Dorado cruce con Junín.

Firman contrato con varios dueños de almacenes de El Callao, Guasipati, Upata y San Félix, donde llegan a facturar cantidades de calzados elaborados en Tumeremo.

La demanda de zapatos exigía nuevos compromisos, y responsabilidad, Comerciantes de Santa Elena de Uairén, se interesaron en el producto, y firman un convenio comercial con la empresa Fábrica de zapatos Tumeremo.

Los despachos de la mercancía se realizaban a través de los servicios de Aeropostal. De esta manera se consolidaba un intercambio comercial entre Tumeremo y La Gran Sabana.

Una fábrica de instrumentos musicales en Tumeremo...

Juan López, fue un destacado músico y ebanista, su residencia estaba ubicada en la calle Roscio, a pocos metros de la Quincalleria de Don Pepe Sánchez.

Juan López, era integrante de un conjunto musical, conformado por El Cieguito, Calicón, Tabare, Maestro Federico, Pancho Delgado, doña Enriqueta, Cayetano, Luis Duarte.

En la Plaza Bolívar, los fines de semana realizaban presentaciones, las cuales se conocieron como La Retreta, igualmente amenizaban las fiestas Patronales y en fin todas las actividades culturales que se desarrollaban en Tumeremo.

Dentro de esa amplia gama de conocimientos, Juan López, se destacó como un excelente creador con respecto a la elaboración de instrumentos musicales. En su residencia, funcionaba un taller, donde fabricaba violines, cuatro, bandolines, y guitarras.

Carpinteros y Ebanistas...

En Tumeremo, encontramos ebanistas y carpinteros de grandes prestigios, don Cósme Hernández, comerciante, ebanista, y extraordinario masón, su empresa se dedicaba a la fabricación de urnas, muebles y camas. El taller estaba ubicado en la calle Piar cruce con Heres. Maestro Federico, aparte de ser carpintero, se dedicaba a la música. Ismael Canelón, tenía su residencia en la calle Roscio, para las fiestas carnestolendas diseñaba barcos de madera y otros instrumentos emblemáticos acordes con las fiestas del Rey Momo. Juan Marchan, Poeta y ebanista, el taller estaba ubicado al final de la calle Junín, colindante con Rincón del Diablo, Ramón Córdoba, Luis Salazar, Juan Bukhol, Pedro Trujillo y Simón Morales.

Caimán ebanista y odontólogo.

José Caimán Inés, fue otro reconocido ebanista, se dedica a la fabricación de cuatro, guitarras, las llamadas boquillas y cachimbos. El taller estaba ubicado en la calle Carabobo cruce con calle La Caratica, colindante con la casa de Tocho Figarella, y la Laguna llamada Tapa Culo.

Caimán, no solamente era ebanista, tenía conocimientos odontológicos, cada mañana, con maletín en mano, recorría los diferentes barrios, donde ofrecía sus servicios como odontólogo.

Una fábrica de bastones en Tumeremo...

Don Frontado Rójas, reconocido autodidacta, ejercía como tenedor de libros, y en varias ocasiones, fue secretario del Juzgado de Tumeremo. Su profesión alterna, era ebanista, y a tales efectos, se dedicaba a la fabricación de pipas, boquillas y bastones, elaborados a base de una madera llamada palo de oro y las cuyas partes, eran acicaladas con pequeños anillos de oro, todo de acuerdo a las exigencias del cliente. El taller, estaba ubicado en la calle El Dorado, colindante con el Hospital Santa Rosa de Tumeremo.

Herreros de Tumeremo...

Herreros que utilizaron la fragua para fundir el metal, Tomí Bekles, quien con su inteligencia natural elaboró y diseñó las rejas y barandas que cubrían la anterior Plaza Bolivar.Antonio Rivas, experto en la elaboración de hierros para marcar el ganado, palines, azadón, chicuras y toda clase de instrumentos relacionados con esa actividad. Pedro Mena, reconocido carpintero, elaboraba camas y muebles. El taller estaba ubicado en Punta Brava (hoy calle Carabobo), Juan Rondón, diseñaba muebles y camas, su taller se ubicaba al final de la calle Piar.

Una fábrica de curtir cueros en Tumeremo...

Tumeremo, en el siglo pasado fue un pueblo con una florida economía, que coadyuvó un amplio y creciente progreso, logrando de esa forma establecer un desarrollo sustentable, entre esos arios empresas podemos señalar a don Ramón Rondón, (connotado dirigente de A.D); quien se dedicaba a curtir cuero de ganado y luego de su procesamiento, elaboraba sillas para montar a caballos, polainas para el mismo uso, alpargatas, cinturones, Esta empresa estaba ubicada en el sector La Manga.

Las Panaderías en Tumeremo...

La elaboración de pan casero, fue una de las actividades que influyó en la economía lugareña. En la mayoría de los hogares tumeremenses, no podía faltar un horno, cuya construcción era a base tierra y madera, él piso lo cubrían con vidrio con el fin mantener el calentamiento, y de esa manera lograr que el producto tuviese un horneado de calidad. Una de las primeras panaderías que funcionaron en el pasado siglo, fueron Panadería Cachutt, de don Pedro Cachutt Morales, ubicada al final de la calle Miranda cruce con Dalla-Costa; Panadería Hermanos Bucarello, ubicada en la calle Sucre, hoy Bulevar del Oro; Panadería Moreno, ubicada en la Avenida Sifontes, propiedad de Jacinto Moreno.

En la calle El Dorado, Ramón Rón, mejor conocido como Poncha, establece la Panadería El Dorado, llegando a elaborar unos ricos sándwich de pernil de cochino.

Panadería Central, propiedad de Jaquino Pinto, de nacionalidad italiana, junto a su esposa doña Inés atendían el cafetín y la panadería, tuvieron tres hijos nacidos en Tumeremo

Madama Linó, esposa de Luis Sobel, quienes elaboraban el llamado Pan de Madama, y unos deliciosos Besitos de coco, todas las tardes Linó, recorría las calles del pueblo, ofreciendo su delicioso manjar-.

 

 


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