
Personaje popular de Tumeremo.
Un caso verdaderamente digno de admirar es el de Elías Salazar, hombre
polifacético al cual le daba igual ser
jornalero, telegrafista, mandadero, rezandero o poeta, he aquí un breve
fragmento de su historia.
Elías Salazar, nativo de Tumeremo,
tenía su residencia en la calle Carabobo, en una vieja casona de la familia Rengifo
Mendoza. Estudió en la escuela graduada Manuel Piar, cuyo director era el
maestro Juan Crisóstomo Marquina, siempre fue un joven con mucha destreza
literaria en cuanto a prosa y poesía.
Su señora madre fue Felicia Salazar, quien fungía como encargada de la
lavandería de la Medicatura Rural de Tumeremo, desde su fundación hasta que la
trasladaron al hospital doctor José Gregorio Hernández. De su padre no se tiene
información.
Su primer trabajo fue de ordenanza
en el comando de la Guardia Nacional, el cual está ubicado en la esquina de la
calle sea con Bolívar. Al trasladar el comando de la Guardia Nacional, consigue
trabajo en la oficina de Telégrafos como repartidor, por su destreza e inteligencia, aprende el
manejo de la telegrafía en clave morse y hace las veces de operador, para
cubrir los permisos de los jefes de oficina en los ratos de ocio.
Allí hace amistad y consideración con los jefes del Telégrafo,
señores Castillejo Guevara y de Arquímedes ( Quimo) Álvarez último telegrafista
de nuestro pueblo.
Fue una persona muy servicial, cristiano, católico, ya que se dedicaba a
decir diariamente los rosarios de los difuntos los 9 días del novenario,
también era muy devoto de la Virgen de Belén.
Luego de la creación de la alcaldía del municipio Sifontes, fue encargado
de la guarda y mantenimiento de la Plaza Bolívar hasta el día de su muerte,
cuando un toro escapado del Matadero Municipal llegó a la Plaza Bolívar y al
tratar de sacarlo el toro lo corneó. Ocasionándole la muerte.
Este hecho, por demás singular e inédito en la población, inspiró la letra
de una gaita en su honor, proveniente de la fina pluma de Porfirio Acevedo Soto
e interpretada por “Caciques de la Gaita”, cuyo estribillo decía así:” Que
suerte para la desgracia lo que en mi pueblo pasó, un toro nuevo corneó al cuidador de la plaza,
una certera puntada en el pecho le pego, y esa mañana murió el toro viejo en la plaza.
Esa es la historia.
Fotografía del escrito por Nereifa Montilla.
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ELIAS “TORO VIEJO” SALAZAR...
Nacido en El Tereipo, jurisdicción de la Parroquia Salóm, Sección
Capital El Miamo, anteriormente Distrito Roscio del Estado Bolívar, hijo de
Felicia Salazar, (quien se desempeñaba como coordinadora de lavandería de la
Medicatura Rural de Tumeremo); y de Don Pedro Cachutt Morales su padre de crianza,
dueño de una fábrica de jabón, que funcionó en la calle Miranda cruce con
Dalla-Costa de esta población.
Llegó a desempeñar el cargo de
repartidor de telegramas, adscrito a la Estación Telegráfica, y Ofi Boys, en la
oficina de Correros de Tumeremo.
El señor Elías Salazar:
Por Resolución del Alcalde Abrahán Anzola, es designado responsable de
la vigilancia de la Plaza Bolívar de Tumeremo, cargo adscrito a la Dirección de
Catastro, cuyo titular para ese entonces, Guillermo “Boves” Torres, oficina
dependiente de la Alcaldía del Municipio Sifontes.
Un día, a eso de las diez de la mañana, del mes de noviembre de 1991,
cuando se encontraba cumpliendo con su faena laboral, fue impactado por un toro
que se escapó de uno de los corrales del Matadero Municipal, sufriendo graves
lesiones, a consecuencia del fuerte golpe, fue traslado al Hospital José
Gregorio Hernández de Tumeremo, y debido a que presentaba múltiples fracturas
en todo su humanidad, fue remitido al Hospital de Guaiparo, de San Félix del
Estado Bolívar, donde a los pocos días falleció, a consecuencias de las graves
lesiones recibidas.
Elías Salazar, era popularmente conocido por el remoquete de Toro Viejo, fue un
poeta muy compenetrado con el pueblo, su prosa deleitaba al pueblo de Tumeremo,
y tenía una particularidad muy especial, en todos los actos funerarios, asistía
al Campo Santo y con su característica verbosidad, declamaba las palabras de
aliento a los familiares del difunto. Cuando se embrisaba con el néctar de los
Dioses, solía recitar: No soy de Tumeremo/ Nací en El Tereipo/ Pero, cuando
muera/ Quiero que me entierren en Tumeremo.
Poetas tumeremenses. 29 de octubre de 2023 · Remembranzas tumeremenses.
Por Rafael Chino Velázquez . Cronista Oficial del Municipio Sifontes.
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