viernes, 24 de mayo de 2024

Telegrafistas de Tumeremo. Por Maria Fernanda Higuera Perez.

 


Los Telegrafistas de Tumeremo:
Por Maria Fernanda Higuera Perez. 

Los jefes del Telégrafo eran los  señores Castillejo Guevara y de Arquímedes ( Quimo) Álvarez,  último telegrafista de nuestro pueblo. 

Y el repartidor de la oficina de Telégrafos era Elías Salazar, que con por su destreza e inteligencia, aprende el manejo de la telegrafía en clave morse y hace las veces de operador, para cubrir los permisos de los jefes de oficina en los ratos de ocio. Hoy 24 de mayo conmemoramos el día de El telegrafista. 

El telégrafo en clave Morse funcionaba mediante la transmisión de señales eléctricas a través de un cable. Estas señales se generaban utilizando un dispositivo conocido como “clave recto” o “manipulador directo”. Al presionar el pomo de este dispositivo, se permitía el paso de la corriente eléctrica (señal “on” o encendida), y al soltarlo, se interrumpía el paso de la corriente (señal “off” o apagada) Las señales se codificaban en lo que conocemos como código Morse, un sistema de representación de letras y números mediante señales emitidas de forma intermitente1. En este código, una desviación de la aguja a la izquierda correspondía a un “dit” (punto) y una deflexión a la derecha a un “dah” (raya). Estos pulsos de corriente eléctrica se transmitían a lo largo de los cables para controlar un electroimán en el instrumento receptor. 

De esta manera, los mensajes podían ser enviados a largas distancias de manera rápida y eficiente. Es importante mencionar que Samuel Morse fue uno de los principales contribuyentes a la invención del telégrafo y del código Morse. 

Su aparato de telégrafo, que emitió el primer telegrama público en 1844, tenía forma de conmutador eléctrico. Este permitía el paso de la corriente durante un lapso determinado y a continuación la anulaba. Estos pulsos podían ser transmitidos a un aparato receptor distante con ayuda de un solo cable.

ELÍAS SALAZAR. TORO VIEJO. Personaje popular de Tumeremo.







ELÍAS SALAZAR. TORO VIEJO. Escrito por el Periodista y  músico  tumeremense Julio Sirit Rojas, que en paz descanse.

Personaje popular de Tumeremo.

Tumeremo  desde su fundación, ha sido cuna de grandes personajes en todos los ámbitos del saber. Pero los de particular interés para la historia son aquellos protagonistas de la cotidianidad, q ue comparten con los vecinos sus características especiales, su sencillez, sus vivencias que llegan a formar parte de la gran familia tumeremense y  que los hace convertirse en personajes populares de mi pueblo.

Un caso verdaderamente digno de admirar es el de Elías Salazar, hombre polifacético al cual  le daba igual ser jornalero, telegrafista, mandadero, rezandero o poeta, he aquí un breve fragmento de su historia.

Elías  Salazar, nativo de Tumeremo, tenía su residencia en la calle Carabobo, en una vieja casona de la familia Rengifo Mendoza. Estudió en la escuela graduada Manuel Piar, cuyo director era el maestro Juan Crisóstomo Marquina, siempre fue un joven con mucha destreza literaria en cuanto a prosa y poesía.

Su señora madre fue Felicia Salazar, quien fungía como encargada de la lavandería de la Medicatura Rural de Tumeremo, desde su fundación hasta que la trasladaron al hospital doctor José Gregorio Hernández. De su padre no se tiene información.

 Su primer trabajo fue de ordenanza en el comando de la Guardia Nacional, el cual está ubicado en la esquina de la calle sea con Bolívar. Al trasladar el comando de la Guardia Nacional, consigue trabajo en la oficina de Telégrafos como repartidor,  por su destreza e inteligencia, aprende el manejo de la telegrafía en clave morse y hace las veces de operador, para cubrir los permisos de los jefes de oficina en los ratos de ocio.

 Allí hace amistad  y consideración con los jefes del Telégrafo, señores Castillejo Guevara y de Arquímedes ( Quimo) Álvarez último telegrafista de nuestro pueblo.

Fue una persona muy servicial, cristiano, católico, ya que se dedicaba a decir diariamente los rosarios de los difuntos los 9 días del novenario, también era muy devoto de la Virgen de Belén.

Luego de la creación de la alcaldía del municipio Sifontes, fue encargado de la guarda y mantenimiento de la Plaza Bolívar hasta el día de su muerte, cuando un toro escapado del Matadero Municipal llegó a la Plaza Bolívar y al tratar de sacarlo el toro lo corneó. Ocasionándole la muerte.

Este hecho, por demás singular e inédito en la población, inspiró la letra de una gaita en su honor, proveniente de la fina pluma de Porfirio Acevedo Soto e interpretada por “Caciques de la Gaita”, cuyo estribillo decía así:” Que suerte para la desgracia lo que en mi pueblo pasó,  un toro nuevo corneó al cuidador de la plaza, una certera puntada en el pecho le pego,  y esa mañana murió el toro viejo en la plaza.

 Esa es la historia.

Fotografía del escrito por Nereifa Montilla.




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ELIAS “TORO VIEJO” SALAZAR...

Nacido en El Tereipo, jurisdicción de la Parroquia Salóm, Sección Capital El Miamo, anteriormente Distrito Roscio del Estado Bolívar, hijo de Felicia Salazar, (quien se desempeñaba como coordinadora de lavandería de la Medicatura Rural de Tumeremo); y de Don Pedro Cachutt Morales su padre de crianza, dueño de una fábrica de jabón, que funcionó en la calle Miranda cruce con Dalla-Costa de esta población.

Llegó a desempeñar el cargo de repartidor de telegramas, adscrito a la Estación Telegráfica, y Ofi Boys, en la oficina de Correros de Tumeremo.

 

El señor Elías Salazar:

Por Resolución del Alcalde Abrahán Anzola, es designado responsable de la vigilancia de la Plaza Bolívar de Tumeremo, cargo adscrito a la Dirección de Catastro, cuyo titular para ese entonces, Guillermo “Boves” Torres, oficina dependiente de la Alcaldía del Municipio Sifontes.

Un día, a eso de las diez de la mañana, del mes de noviembre de 1991, cuando se encontraba cumpliendo con su faena laboral, fue impactado por un toro que se escapó de uno de los corrales del Matadero Municipal, sufriendo graves lesiones, a consecuencia del fuerte golpe, fue traslado al Hospital José Gregorio Hernández de Tumeremo, y debido a que presentaba múltiples fracturas en todo su humanidad, fue remitido al Hospital de Guaiparo, de San Félix del Estado Bolívar, donde a los pocos días falleció, a consecuencias de las graves lesiones recibidas.


Elías Salazar, era popularmente conocido por el remoquete de Toro Viejo, fue un poeta muy compenetrado con el pueblo, su prosa deleitaba al pueblo de Tumeremo, y tenía una particularidad muy especial, en todos los actos funerarios, asistía al Campo Santo y con su característica verbosidad, declamaba las palabras de aliento a los familiares del difunto. Cuando se embrisaba con el néctar de los Dioses, solía recitar: No soy de Tumeremo/ Nací en El Tereipo/ Pero, cuando muera/ Quiero que me entierren en Tumeremo.

Poetas tumeremenses. 29 de octubre de 2023  · Remembranzas tumeremenses.

 Por  Rafael Chino  Velázquez . Cronista Oficial del Municipio Sifontes.



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lunes, 20 de mayo de 2024

Remembranzas de Tumeremenses... Varias.

Remembranzas de Tumeremenses...

A continuación nuestro Cronista Oficial de Sífontes Lic Rafael Velazquez,nos expondrá a través de esta Crónica las diferentes manifestaciones de emprendedores tanto de personas 👥venidas de otros lugares del mundo 🌎y de Venezuela como también personas 👥autóctonas de nuestro querido pueblo Tumeremo. Todas las disciplinas de emprendimientos serán narradas en esta Crónica

...cómo es un material muy extenso,a lo mejor tendremos que dividirlo en varias partes...y serán publicadas en los domingos subsiguientes como hemos establecido los días de hacer llegar a uds nuestras esperadas Crónicas

Por Rafael Velazquez, Cronistas del Municipio Sifontes. 

Chino Rafael Velazquez

C.N.P 24.420

Segunda parte de los emprendimientos en nuestro querido pueblo Tumeremo...

La agricultura en Tumeremo...

Como no recordar a los agricultores de mi pueblo empeñados en la labranza; a ellos debemos muchos, la subsistencia del terruño, honorables hombres de trabajo vamos a nombrar un grupo pequeño pero representativo del agro tumeremense, Diego Cabrera, Rafael Yépez, Vicente Ruiz Pérez, Magdaleno Pérez, Rafael Pérez Trujillo, Julio Ríos, Eugenio Rivas, Benedicto Reyes, Denis Regaldia, aparte de ser ganadero, tenía grandes cultivos de yuca, maíz, arroz, caraotas, lechosas

Modistas de Tumeremo...

El quehacer de la mujer tumeremense, su honorabilidad y del trabajo: así nos encontramos con las trabajadoras de la aguja y el dedal. Distinguidas matronas de la máquina de coser que tuvieron su época de esplendor y brillantez.Las mujeres siempre coquetas y presumidas en el vestir, pensaban mucho en su atuendo femenino: el figurin era consultado en forma muy rigurosa, y las modistas del pueblo hacían grandes esfuerzos de creatividad en la confesión de los trajes de las bellas damas del lugar.

Costureras de gran renombre y fama, Filomena de Giordano, Clarisa Barrios, Clara Guevara, Luisa Chambrian, Belén Velazquez de Lizardi, Felipa y Marta Vallés, Aurora de Calzadilla, Mamerta Oronóz, Nicolasa Rivero, Sobella Salazar, Elvira de Herrera, María Wueb, Lina Bronwn, Lisuara Calzadilla de Blanco, Griselda Duque, a quien se le incrusto una aguja en una de sus manos, falleciendo a los pocos días, a consecuencia de un mortal tétano

Elaboración de Babuchas en Tumeremo...

La historia de la babucha comienza en el Imperio Persa, y el Mediterráneo Oriental, dónde tenían una enorme influencia. Hay constancias de su existencia, ya en el siglo II de a. c. en tumbas coptas. Es decir, la tradición de este calzado, primero utilizado por mujeres, y luego también por hombres, se trasladó al Imperio Otomano y luego al mundo islámico...

En Tumeremo, la confección de babuchas, se instauró como una de las producciones de mayor demanda, en cuanto a su diseño y elaboración.

Logando posesionarse, y obtener una gran aceptación. Distinguidas matronas, entre ellas, Rafita de Girón, María Emilia García, Tatica Garrido, Zoila Vallés, América Velazquez, Matilde Martínez, Victoria Ferrer Rivas,se dedicaban a la elaboración de ese fino calzado. Su diseño variaba de acuerdo a las exigencias del cliente. Para su elaboración utilizaban tafetán, cuyos colores variaban, la parte superior la cubrían con un diseño elaborado a base de un hilo llamado sedalina, y la suela era a base de goma de balatá y el pegamento para fijar la misma era leche de pulgo.

Sastres de Tumeremo...

Y, si hablamos de los trabajos de caballeros, que eran confesionados a base de casimir, gabardina, lino, piel de tiburón o cocodrilo, éstos eran elaborados por los mejores sastres que se conocían en el pueblo: en honor a ellos vamos a nombrar algunos de estos personajes El Negro Decán, Miguel Herrera, Francisco García, Maestro Clemente, Maestro Jorge, y su esposa Josefa, Juan Ernesto El Men Sánchez...

 

Orfebres de Tumeremo...

Platerías, que hoy todos conocen como Joyerías, Rafael Bastidas padre, Rafael Bastidas hijo, fueron considerados por muchos conocedores de la materia, como uno de los mejores buriles de Guayana. El Negro Bastidas, Luis Vásquez, César Vázquez, los hermanos Lepage, quienes con su fino cincel elaboraron la actual corona de Nuestra Señora de Belén, Yoslen Álvarez, orfebres que nada tienen que envidiar a los mejores a nivel internacional.

 

Elaboración de dulces caseros en Tumeremo...

La confección de dulces caseros, tuvo un auge en Tumeremo, específicamente en los años treinta y sucesivos. En esa Industria casera se destacaron por sus sabrosos productos, doña Nieves Palacios, Panchita González, Mercedes de Guzmán, Doña Lola Álvarez, Antonia de Arteaga, Lola Alvares, Concepción de Vaccaro, Crisálida de Sevilla, Rivas de Pernil, quiénes elaboraban turrones de coco, y de leche, roscas de harina, bienmesabe, pasta y cristal de guayaba, envueltos, dulces de leche, tirón, majaretes, pocicles, envueltos de azúcar y papelón, y la popular cuca o catalina,entre otros productos que hacían las delicias de grandes y chicos. José Cheo Basanta, con sus extraordinarios besitos de coco, y la legendaria cagalera y cucas, Malena, con su exquisito cristal y pasta de guayaba, doña Aida Perroni con su sabroso dulce de lechoza, Yasmira Ruiz, con su popular tortas burreras, doña Felicia Salazar, madre del Poeta Elias Salazar, tenía una venta de dulce que estaba ubicada en la parte lateral de la fábrica de jabón de don Pedro Cachutt, doña Felicia se destacaba en la elaboración de unos exquisitos turrones de coco, y pasta de guayaba; doña Enriqueta Álvarez (tía de Quimo),preparaba unos exquisitos dulces de lechoza, y a la vez tocaba con destreza extraordinaria la guitarra, participaba en las Retretas de la Plaza Bolívar.

Doña Sofía Amador y sus exquisitos dulces...

La dulcería tumeremense representa una larga tradición de vieja data. Hombres y mujeres que se dedicaron a la elaboración de platos tradicionales venezolanos, convirtiéndose de esa manera en los artífices de impulsar la preparación de postres y manjares.

Doña Sofía Amador, fue una honorable matrona de la sociedad tumeremense, residía en una amplia casa ubicada en la esquina de la calle Junín cruce con la calle Las Tres Rosas

Doña Sofía convivía con su madre doña Agustina, acompañada de sus hijas, Nelly, Elisa, y Doris. Aparte de la responsabilidad familiar se dedicaba al comercio, dueña de una bodega que funcionaba en su propio local, aunado a la actividad comercial, ejercía el oficio de repostera.

Doña Sofía Amador, fue una mujer que se distinguió por su humildad, amabilidad y afecto ejerció la actividad comercial con el fin mejorar su estatus de vida, poder vivir dignamente y ayudar a los demás. El apego al valor espiritual y sus enseñanzas sirvieron para captar la simpatía y el cariño de los jóvenes de la vecindad

En el patio de su casa construyó un horno de tierra donde horneaba sus exquisitos dulces: pasteles, budines, besitos, carato de maíz, chicha, y por supuesto no podía faltar la famosa cuca y cagalera.

La visita a la bodega se hizo una costumbre y sin lugar a dudas se convirtió en un sitio de amena tertulia de todo el vecindario. La gente acudía a comprar los exquisitos dulces elaborados por doña Sofía Amador.

Doña María Emilia García y sus suculentas empanadas...

En la misma calle muy cerca de la residencia de Sofía Amador, se ubicaba la casa de doña María Emilia García y su esposo Pedro Gómez, sus hijos, Dalia, Diego Caporro, Clementina y Alicia; quien resultó reina de los carnavales del año de 1954, ejerció el cargo secretaria del Banco Agrícola y Pecuario, y posteriormente fue designada secretaria del Jugado de Tumeremo... Clementina su hermana se desempeñó como docente en la escuela Nacional Yuruari de El Dorado y luego fue trasladada a la escuela Vicente Marcano de Tumeremo.

Don Pedro Gómez, era dueño de un establecimiento comercial, ubicado en la misma casa de su propiedad, dónde se dedicaba a la compra y venta de balatá, víveres y artículos de talabalteria, tales como sillas de montar a caballo, polainas, sogas, mecates y todo lo requerido para el campesino.

Don Pedro Gómez, fue un fervoroso masón y miembro fundador de la Respetable Logia Dios y Patria de Tumeremo, donde llegó a ocupar relevantes cargos en el referido taller masónico.

Don Pedro Gómez y su esposa doña María Emilia, fueron personas con una amabilidad extraordinaria. Sus actos de humildad y benevolencia contribuyeron para que toda la vecindad le mostrara respeto y cariño.

Doña María Emilia, se dedicaba a la repostería, con la salvedad que su especialidad era la elaboración de empanadas, bollitos con chicharrón, orejón y las deliciosas arepas dulces. Todas las mañanas el local se apretujaba de clientes para obtener las deliciosa y ricas empanadas de doña María Emilia.

María Emilia García, fue una extraordinaria matrona, caracterizándose por su amabilidad, bondad, gentileza y amor al prójimo, junto a su esposo don Pedro, siempre estuvieron prestos a solucionar cualquier problema que afectara algún vecino del sector.

Doña Paula Astudillo, y su exquisito dulce de lechoza

Doña Paula Astudillo y su esposo Jesús Montilla, fueron personas que con dedicación y esmero preparaban exquisitos dulces de lechoza, roscas de almidón, turrón de leche, de higo y jalea de mango, sumado a la misma actividad ofrecían al público deliciosas y gustosas empanadas.

En las fiestas decembrinas no podía faltar las multisàpidas y el exquisito y apetecido cochino horneado con sus respectivos postres del llamado dulce de lechoza.

Montilla, tenía las cualidades de chef y producto de esos conocimientos preparaba una variada y deliciosa comida criolla. Era un diestro en la preparación de chicharrón y de la popular chinchurria y morcilla.

El establecimiento comercial estaba ubicado en una casona que en el pasado se conoció como El Volcán, ubicada en las esquinas de la calle Roscio cruce con la calle Junín

Los fines de semana el local era el centro de atracción musical, allí se reunían los músicos de Tumeremo, el Sargento Bolívar, Quimo, José Antonio El Negro Rivero, Arturo, Miguel Morales, Cachita, y Montilla, quien era un excelente cuatrista y trovador de la música criolla. De esa manera le daban inicio al fogoso ritmo musical.

La presencia del doctor Gervasio Vera Custodio, amigo y compadre de Montilla, e igualmente Ignacio Trejo, fueron asiduos cliente de los eventos musicales que allí se realizaban.

La vecindad se acercaba al lugar para presenciar y escuchar las melodías del Negro Rivero y Jairo Rivas, por su parte Montilla con sus agiles manos hacia gemir al cuatro.

El contagioso momento culminaba con un sabroso Pelao de gallina elaborado por doña Paula… ¡inolvidables tiempos…que no volverán...!

Una fábrica de jabón en Tumeremo...

En Tumeremo, existieron fábricas de pequeñas y medianas industrias. Nos referimos a la industria del jabón, cuyo propietario fue Don Pedro Cachutt Morales, aparte de empresario balatero, tenía una pulpería en su casa. Esta empresa estaba ubicada en la calle Miranda cruce con Dalla-Costa.

Pedro Cachutt Morales, fue uno de los impulsores de la fábrica de velas, velones, jabón blanco y azul para lavar la ropa, y fregar los útiles de cocina. Para producir el producto utilizaba el cebo de ganado, el cual era sometido a un riguroso procedimiento.

Esta empresa comenzó a distribuir el producto en cantidades industriales, a San Félix, y Ciudad Bolívar. Otra empresa, la de Carlos Correa, ubicada en la calle Zea, cruce con Junín, fue una empresa que elaboraba jabón, velones y velas. La producción, cubría gran parte de la demanda pueblerina, legando a abastecia a las poblaciones circunvecinas. En las calles de Tumeremo, el producto era vendido por don Andres Avelino Bello, quien tenía su clientela exclusiva En cuanto a la pequeña y mediana industria, en Tumeremo llegó tener un gran movimiento industrial.

Don Pedro Cachutt, tenía conocimientos de medicina, en su consultorio, fueron muchas las personas que recibieron atención medicinal. Don Pedro formó una honorable familia, junto a su esposa doña Juana García.

Las Primeras Trillas de Tumeremo...

Don Marcos Sanoja, dueño de un local comercial de víveres y a la vez concesionario del oro y del balatá, cuyo centro comercial estaba ubicado en la esquina de la calle Zea cruce con Bolívar, y hacía la parte lateral del local, instaló la primera Trilla, que se conoció en Tumeremo. En esa Trilla se procesaba el arroz y el maíz en concha, producto que era comercializado en los centros mineros, y balateros de la zona.

El señor Julio Quiroz, conocido como El Renco Quiróz, instaló una Trilla de mayor alcance, en cuanto al procesamiento de maíz y arroz. Esa Trilla, estaba ubicada en la calle Sucre, hoy conocida como El Bulevar del oro.

Recordemos, qué para esa época no se conocía la harina precocida, por lo que los bollos, arepas y empanadas, que se consumían, eran elaboradas a base de maíz pilado.

Fábricas de papelón y casabe en Tumeremo...

La instalación de moliendas de caña en varios sectores de Tumeremo, contribuyeron para que la población, adquiriera una gran influencia en cuanto a su desarrollo económico. Muchas de esas empresas se dedicaban al procesamiento de la caña, produciendo papelón, panelas y azúcar morena e igualmente concesionaban casabe, queso de cincho y de mano. Benedicto Reyes, Pompa, ambos tenían sus fábricas de casabe en el sector El Pariche.

Un Alambique llamado El Changay...

Don Salomón Yabrudy, de nacionalidad libanesa, fundador y único propietario de un Alambique que existió en Tumeremo, llamado EL Changay.

Ali se producía un fino licor llamado con orgullo (Para que Brandi); y un ron que se popularizó llamado El Palomo. El Changay, estaba ubicado frente a la llamada Laguna del pueblo, hoy calle Páez.

Cuatro enormes tanques de concreto, con una duccion de cobre, conectado a una máquina que se encargaba de triturar la caña, el jugo era impulsado atraves de una tubería conectada a un horno, donde se producía el alcohol tres seis del cual se sacaba ron blanco para el consumo; ése alcohol era envasado en barriles de roble y vendido en El Callao para las empresas mineras

El Palomo, fue el cuño que le etiquetaron al ron blanco, producido en El Changai, aguardiente que se popularizó en todo Tumeremo.

La demanda del famoso Palomo, fue de mayúsculas dimensiones, su distribución alcanzaba desde Tumeremo hasta Ciudad Bolívar. (Apuntes aportados por la maestra Gladys de Chacón).

Tres Fábricas de bebidas gaseosas en Tumeremo

En Tumeremo, existieron tres fábricas de bebidas gaseosas, dónde se producía las sabrosas Kolas y Sidras, una de esas fábricas, su dueño fue Don Shikri Rassi, secundado por Juancho Kepp y la tercera propiedad de su hermano Andres Kepp, ambas ubicadas en la calle Junín cruce con Zea. Era la época en que ese tipo de bebidas se consumían directamente del armario de la pulpería, ya que para ese momento no se conocían las neveras, y ninguna otra forma de refrigeración, a menos que utilizaran hielo picado, el cual lo producía el mismo Shirit Rassi.

Una fábrica pirotécnica...

Aurelio residía al final de la calle Páez, allí instaló una fábrica de pirotecnia, donde fabricaba cohetones, cebollita, bengalas, y un material llamado cabeza de ajo que se hizo muy popular en Tumeremo.

En las fiestas navideñas era muy común el uso de la cabeza de ajo y la muchachada de esa época, la utilizaban para jugar a la guerra, muchas veces producía pequeña quemadura.

Aurelio Rivas, quedó ciego a consecuencia del manipuleo del ácido de la cámara fotográfica. Como la gran mayoría de los hombres buenos y probos un día fue llamado a la diestra del Todopoderoso.

Una fábrica de zapatos en Tumeremo...

Tumeremo, en el siglo pasado se constituyó en el polo económico del Sur de Guayana, la explotación del balatá y el oro atrajo a muchos hombres, y mujeres que, con dedicación, y esfuerzo se establecieron en la zona, unos se fueron a las minas a probar suerte, otros se quedaron en el pueblo, donde fundaron empresas; y desde allí impulsaron una floreciente economía que coadyuvó el progreso de Tumeremo.

La presencia de un servicio aéreo a la zona de la Gran Sabana se convirtió en un importante corredor aéreo entre Tumeremo y Santa Elena de Uairén.

El transporte de comestibles, zapatos, ropa, refresco, cerveza, fue el reflejo de una floreciente economía que originó un desarrollo sustentable para Tumeremo y la Gran Sabana.

Jesús Duarte, Trino Ramón Tilito Garrido y Alirio Velázquez, fundan la empresa de Zapatos Tumeremo, C.A., para la elaboración de calzados, correas, sillas de montar caballo y otros artículos relacionados con ese ramo.

Esta fábrica estaba ubicada en la casa propiedad de Jesús Duarte, ubicado en la esquina de la calle El Dorado cruce con Junín.

Firman contrato con varios dueños de almacenes de El Callao, Guasipati, Upata y San Félix, donde llegan a facturar cantidades de calzados elaborados en Tumeremo.

La demanda de zapatos exigía nuevos compromisos, y responsabilidad, Comerciantes de Santa Elena de Uairén, se interesaron en el producto, y firman un convenio comercial con la empresa Fábrica de zapatos Tumeremo.

Los despachos de la mercancía se realizaban a través de los servicios de Aeropostal. De esta manera se consolidaba un intercambio comercial entre Tumeremo y La Gran Sabana.

Una fábrica de instrumentos musicales en Tumeremo...

Juan López, fue un destacado músico y ebanista, su residencia estaba ubicada en la calle Roscio, a pocos metros de la Quincalleria de Don Pepe Sánchez.

Juan López, era integrante de un conjunto musical, conformado por El Cieguito, Calicón, Tabare, Maestro Federico, Pancho Delgado, doña Enriqueta, Cayetano, Luis Duarte.

En la Plaza Bolívar, los fines de semana realizaban presentaciones, las cuales se conocieron como La Retreta, igualmente amenizaban las fiestas Patronales y en fin todas las actividades culturales que se desarrollaban en Tumeremo.

Dentro de esa amplia gama de conocimientos, Juan López, se destacó como un excelente creador con respecto a la elaboración de instrumentos musicales. En su residencia, funcionaba un taller, donde fabricaba violines, cuatro, bandolines, y guitarras.

Carpinteros y Ebanistas...

En Tumeremo, encontramos ebanistas y carpinteros de grandes prestigios, don Cósme Hernández, comerciante, ebanista, y extraordinario masón, su empresa se dedicaba a la fabricación de urnas, muebles y camas. El taller estaba ubicado en la calle Piar cruce con Heres. Maestro Federico, aparte de ser carpintero, se dedicaba a la música. Ismael Canelón, tenía su residencia en la calle Roscio, para las fiestas carnestolendas diseñaba barcos de madera y otros instrumentos emblemáticos acordes con las fiestas del Rey Momo. Juan Marchan, Poeta y ebanista, el taller estaba ubicado al final de la calle Junín, colindante con Rincón del Diablo, Ramón Córdoba, Luis Salazar, Juan Bukhol, Pedro Trujillo y Simón Morales.

Caimán ebanista y odontólogo.

José Caimán Inés, fue otro reconocido ebanista, se dedica a la fabricación de cuatro, guitarras, las llamadas boquillas y cachimbos. El taller estaba ubicado en la calle Carabobo cruce con calle La Caratica, colindante con la casa de Tocho Figarella, y la Laguna llamada Tapa Culo.

Caimán, no solamente era ebanista, tenía conocimientos odontológicos, cada mañana, con maletín en mano, recorría los diferentes barrios, donde ofrecía sus servicios como odontólogo.

Una fábrica de bastones en Tumeremo...

Don Frontado Rójas, reconocido autodidacta, ejercía como tenedor de libros, y en varias ocasiones, fue secretario del Juzgado de Tumeremo. Su profesión alterna, era ebanista, y a tales efectos, se dedicaba a la fabricación de pipas, boquillas y bastones, elaborados a base de una madera llamada palo de oro y las cuyas partes, eran acicaladas con pequeños anillos de oro, todo de acuerdo a las exigencias del cliente. El taller, estaba ubicado en la calle El Dorado, colindante con el Hospital Santa Rosa de Tumeremo.

Herreros de Tumeremo...

Herreros que utilizaron la fragua para fundir el metal, Tomí Bekles, quien con su inteligencia natural elaboró y diseñó las rejas y barandas que cubrían la anterior Plaza Bolivar.Antonio Rivas, experto en la elaboración de hierros para marcar el ganado, palines, azadón, chicuras y toda clase de instrumentos relacionados con esa actividad. Pedro Mena, reconocido carpintero, elaboraba camas y muebles. El taller estaba ubicado en Punta Brava (hoy calle Carabobo), Juan Rondón, diseñaba muebles y camas, su taller se ubicaba al final de la calle Piar.

Una fábrica de curtir cueros en Tumeremo...

Tumeremo, en el siglo pasado fue un pueblo con una florida economía, que coadyuvó un amplio y creciente progreso, logrando de esa forma establecer un desarrollo sustentable, entre esos arios empresas podemos señalar a don Ramón Rondón, (connotado dirigente de A.D); quien se dedicaba a curtir cuero de ganado y luego de su procesamiento, elaboraba sillas para montar a caballos, polainas para el mismo uso, alpargatas, cinturones, Esta empresa estaba ubicada en el sector La Manga.

Las Panaderías en Tumeremo...

La elaboración de pan casero, fue una de las actividades que influyó en la economía lugareña. En la mayoría de los hogares tumeremenses, no podía faltar un horno, cuya construcción era a base tierra y madera, él piso lo cubrían con vidrio con el fin mantener el calentamiento, y de esa manera lograr que el producto tuviese un horneado de calidad. Una de las primeras panaderías que funcionaron en el pasado siglo, fueron Panadería Cachutt, de don Pedro Cachutt Morales, ubicada al final de la calle Miranda cruce con Dalla-Costa; Panadería Hermanos Bucarello, ubicada en la calle Sucre, hoy Bulevar del Oro; Panadería Moreno, ubicada en la Avenida Sifontes, propiedad de Jacinto Moreno.

En la calle El Dorado, Ramón Rón, mejor conocido como Poncha, establece la Panadería El Dorado, llegando a elaborar unos ricos sándwich de pernil de cochino.

Panadería Central, propiedad de Jaquino Pinto, de nacionalidad italiana, junto a su esposa doña Inés atendían el cafetín y la panadería, tuvieron tres hijos nacidos en Tumeremo

Madama Linó, esposa de Luis Sobel, quienes elaboraban el llamado Pan de Madama, y unos deliciosos Besitos de coco, todas las tardes Linó, recorría las calles del pueblo, ofreciendo su delicioso manjar-.

 

 


domingo, 19 de mayo de 2024

DIA DEL CRONISTA- CRONISTAS DEL MUNICIPIOS SIFONTES.




 El 20 de mayo, Día del Cronista: cuidar el patrimonio con palabras.

El cronista, en algunos casos, es una figura reconocida por las autoridades políticas y, en otras, alguien con un título otorgado por la propia comunidad.

El 20 de mayo se celebra en Venezuela el Día del Cronista, un oficio que algunos pueden suponer descontinuado, pero que sigue vigente, incluso más que unos años atrás, porque ahora la historia de las ciudades y pueblos puede contarse de muchas nuevas formas distintas.

Enrique Bernardo Núñez, quien era  valenciano y pionero de este oficio, se escogió la fecha por ser su  natalicio (en 1895) fue  al menos formalmente hablando el primer cronista oficial de Caracas, además de un ilustre escritor, periodista y diplomático.

 

Los cronistas del Municipio Sifontes:

 

El primer cronista de Tumeremo, el politico y escritor  Tomás Rafael Yépez que en paz descanse.




 

Y actualmente en el cargo el peridosta y locutor, Rafael Chino Velázquez, nombrado por El Concejo Municipal de Sifontes, en la sesión ordinaria celebrada en este 13 de diciembre del 2022. 






JOSÉ MANUEL SUCRE RUIZ. Publicado por Américo Fernández.

 

JOSÉ MANUEL SUCRE RUIZ

(Publicado en el Correo del Caroni, edición del 24 de febrero de 1992) José Manuel Sucre Ruiz verticalidad y honor a toda prueba. 

* Ayer temprano inhumaron los restos de José Manuel Sucre Ruiz, el leal y generoso “Chipo Sucre” de los bolivarenses tradicionales; tataranieto del hermano menor del Gran Mariscal de Ayacucho y tío del Ministro presidente de la CVG, Leopoldo Sucre Figarella. Falleció a la edad de 86 años dejando tras sí una ejemplar y vertical línea de conducta tanto en los negocios públicos como privados. 
Texto de Américo Fernández Puedo decir esto con propiedad porque fui de muchacho junto con Luis Figueroa, su empleado de confianza cuanto José Manuel Sucre Ruiz era Gerente de la Casa Mercantil F.E. Salazar, de la calle Venezuela. Estaba a punto de sucumbir la Dictadura y dirigentes de Acción Democrática en la clandestinidad se estacionaban en la acera del Correo, al frente, y me tocaba algunas veces llevar sobres con mensaje y dinero. Porque Sucre Ruiz estuvo desde que era empleado de la Casa de Blohm, ligado a Acción Democrática. La vio nacer junto con Rafael Simonovis, Enrique Veccionacce, José Luis Orsetti, Julio Paván, Régulo Salazar (director de “El Loro”), Luis Felipe Pérez Flores, Ramón Vicente Tovar, José Luis Mattei y los para entonces estudiantes Jorge Huncal, Gervasio Vera Custodio y Luis Pasarelia, entre otros. A don Chipo Sucre, empleado de la poderosa Casa Blohm y luego por muchos años gerente de la Casa F.E. Salazar que comerciaba con unos 400 renglones de mercancías nacionales e importadas y que agenciaba a la Compañía Real Holandesa de Navegación, paciente, y buen conversador como era, le alcanzaba el tiempo para administrar y escribir frecuentemente por El Luchador y El Bolivarense sobre los diversos tópicos de la vida regional, estar pendiente de lo más mínimo de su familia. De su esposa Lucila Trías y de sus hijos Elda, Luicita y Juan Manuel Sucre Trías, fogoso dirigente juvenil seguidor de las ideas revolucionarias de Domingo Alberto Rangcl, doctor en economía que llegó a ser presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso de la República y Embajador de Venezuela en Londres donde hizo todos sus estudios de postgrado. Luego que se retiró de la empresa privada fue cuando José Manuel Sucre Ruiz entró de lleno en la vida política. En dos ocasiones fue miembro del Comité Ejecutivo Seccional de Acción Democrática, tesorero del Gobierno Regional a raíz del 23 de enero de 1958; Gobernador del Territorio Federal Delta Amacuro y administrador del Palacio de Mira- flores. 
PARENTESCO CON EL MARISCAL
 José Manuel Sucre Ruiz desciende de un hermano menor de Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho. Este hermano menor, Juan Manuel Sucre, casado con Águeda Moor, se radicó, en Angostura junto con su esposa en 1840, siendo Gobernador de la provincia de Guayana el coronel Ramón Burgos. Hijos de este matrimonio venido de Cumaná fueron Leopoldo, quien destacó en Angostura como excelente pianista y se casó aquí con Juana Ripol; Narcisa, casada con Víctor José Grillet; Dolores casada con Adriano R. Alcalá: Vicente, con Avelina Contasti Laveaux; Nieves, con Pedro Miguel Pares; Antonio José, con Carmen Martínez Level; Rosario, casada con Ramón Aristiguieta Contasti y Juan Manuel Sucre Moor, casado con Delfina Zamarra Afanador. 
SUCRE ZAMARRA SUS ABUELOS Y SUCRE RUIZ SUS PADRES Juan Manuel Sucre Moor, casado con Delfina Zamarra Afanador, fueron los padres de Juan Manuel Sucre Zamarra, quien contrajo matrimonio con Matilde Ruiz, hija del; médico Ángel Ruiz, director a principios de siglo del Hospital Mercedes y Caridad, transformado actualmente en el Hospital Universitario “Ruiz i y Páez”. Juan Manuel Sucre Zamarra y Matilde Ruiz tuvieron tres varones: José Manuel (Chipo), Juan Manuel (Juancito) y Antonio. De los tres era Don Chipo Sucre el que sobrevivía a la edad de 86 años. Tuvieron también a Matilde, Luisa, y Delfina que es la única muerta de las hembras. Juan Manuel Sucre Zamarra. Muerto en Ciudad Bolívar, enero de 1889, estuvo muy metido en la política del Estado, ocupó importantes cargos públicos y fue en 1874 senador por Guayana. Partidario de Guzmán Blanco y de la Revolución de Abril, fundó en la ciudad el primero de septiembre de 1869 el periódico “El Orden”, importante vocero que los liberales partidarios de Juan Bautista Dalla Costa, sacaron para frenar a El Boletín Comercial, defensor de los intereses políticos de Los Azules liderado a nivel nacional por el entonces octogenario héroe de la independencia José Tadeo Monagas. 

DON CHIPO OPUESTO A REELECCION DE CAP 
En conversación que sostuve con Don Chipo en una oficina que tenía en 1985 frente a CADA, me comunicó que no veía bien que CAP se lanzara de nuevo a la Presidencia de la República, pues abrigada malos presentimientos. En esa ocasión me dijo textualmente: -Carlos Andrés Pérez no sólo es mi compañero, sino mi amigo y lo quiero mucho, pero para evitar conflictos debería hacer un gesto como el de . Rómulo. Además, Acción Democrática históricamente ha sido anti-reeleccionista. -Y usted no cree que su sobrino Leopoldo Sucre Figarella es presidenciable? le inquirimos en la oportunidad y respondió con esa firmeza que le caracterizaba: -Claro que lo es. 
Es un hombre de mucha envergadura, pero no es político y por eso es difícil que lo candidateen. -A quién salió su sobrino Leopoldo con ese carácter duro que se le atribuye? -Sin duda, a mi hermano Juancito, pero en el fondo gente muy humana y de un gran corazón. Juan Manuel Sucre Ruiz (Juancito), casado con Inés Figarella, era gerente de la casa “Rosales y Cia.” en Tumeremo y me contó Don Chipo que cuando él era agente viajero de Blohm, llegaba siempre a su casa. Una mañana muy temprano, a la hora del desayuno, vio que su hermano Juancito estaba hecho un demonio y le reprochó que tuviese que enojarse minutos antes de tomar el desayuno. A lo que contestó: -Yo no estoy caliente nada. Es que si no lo hago así, me joden esos carajos. Fue la penúltima conversación que tuve con Chipo y la última por teléfono ocurrió el año pasado cuando se hallaba en Caracas chequeando la salud resentida por su lucha contra un tiempo' al final nada favorable, pues le arrebató en plena juventud y ascenso político a su hijo Juan Manuel. Entonces le pregunté si hablaba frecuentemente con Leopoldo. -Leopoldo -me respondió¬ es un hombre que no dispone de tiempo sino para su trabajo y eso es bueno porque lo está haciendo por Venezuela. Por el hecho de ser yo su tío todo el mundo cree que estoy muy bien, pero no es así. Goubat (el ex Gobernador) me dice “y tú porque no vas a recibir a Leopoldo?” y tú sabes por qué, Américo? porque Leopoldo sabe mi casa. Si él me necesita que me busque, pero yo no lo voy a buscar a él. No me gusta esa vaina!!! Así era el carácter de José Manuel Sucre Ruiz, “Don Chipo Sucre”, hombre de una sola pieza, de una sola palabra, leal, vertical, humanitario, honorable a toda prueba. Orgulloso de su nombre, de su credo y de su ancestro. Orgulloso también, por supuesto, del liberalismo heredado de sus antepasados y que él vio encarnado en su partido, en todo cuanto a ese partido le queda de puro y de incontaminado. Ayer se cumplió su ciclo vital. Una losa con muchas flores colocaron sobre su tumba. Se fue con espíritu sereno a confundirse con la tierra hasta la infinitud de lo eterno y de lo etéreo, pero nos quedó para siempre el albor de su presencia.

Fuente: https://guayanesesprominentes2.blogspot.com/search?q=tumeremo

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