Remembranzas
de Tumeremenses...
A
continuación nuestro Cronista Oficial de Sífontes Lic Rafael Velazquez,nos
expondrá a través de esta Crónica las diferentes manifestaciones de
emprendedores tanto de personas
venidas de otros
lugares del mundo
y de Venezuela como
también personas
autóctonas de
nuestro querido pueblo Tumeremo. Todas las disciplinas de emprendimientos serán
narradas en esta Crónica
...cómo es
un material muy extenso,a lo mejor tendremos que dividirlo en varias partes...y
serán publicadas en los domingos subsiguientes como hemos establecido los días
de hacer llegar a uds nuestras esperadas Crónicas
Por Rafael Velazquez, Cronistas del Municipio Sifontes.
Chino Rafael Velazquez
C.N.P
24.420
Segunda
parte de los emprendimientos en nuestro querido pueblo Tumeremo...
La
agricultura en Tumeremo...
Como no
recordar a los agricultores de mi pueblo empeñados en la labranza; a ellos
debemos muchos, la subsistencia del terruño, honorables hombres de trabajo
vamos a nombrar un grupo pequeño pero representativo del agro tumeremense,
Diego Cabrera, Rafael Yépez, Vicente Ruiz Pérez, Magdaleno Pérez, Rafael Pérez
Trujillo, Julio Ríos, Eugenio Rivas, Benedicto Reyes, Denis Regaldia, aparte de
ser ganadero, tenía grandes cultivos de yuca, maíz, arroz, caraotas, lechosas
Modistas de
Tumeremo...
El quehacer
de la mujer tumeremense, su honorabilidad y del trabajo: así nos encontramos
con las trabajadoras de la aguja y el dedal. Distinguidas matronas de la
máquina de coser que tuvieron su época de esplendor y brillantez.Las mujeres
siempre coquetas y presumidas en el vestir, pensaban mucho en su atuendo
femenino: el figurin era consultado en forma muy rigurosa, y las modistas del
pueblo hacían grandes esfuerzos de creatividad en la confesión de los trajes de
las bellas damas del lugar.
Costureras
de gran renombre y fama, Filomena de Giordano, Clarisa Barrios, Clara Guevara,
Luisa Chambrian, Belén Velazquez de Lizardi, Felipa y Marta Vallés, Aurora de
Calzadilla, Mamerta Oronóz, Nicolasa Rivero, Sobella Salazar, Elvira de
Herrera, María Wueb, Lina Bronwn, Lisuara Calzadilla de Blanco, Griselda Duque,
a quien se le incrusto una aguja en una de sus manos, falleciendo a los pocos
días, a consecuencia de un mortal tétano
Elaboración
de Babuchas en Tumeremo...
La historia
de la babucha comienza en el Imperio Persa, y el Mediterráneo Oriental, dónde
tenían una enorme influencia. Hay constancias de su existencia, ya en el siglo
II de a. c. en tumbas coptas. Es decir, la tradición de este calzado, primero
utilizado por mujeres, y luego también por hombres, se trasladó al Imperio
Otomano y luego al mundo islámico...
En
Tumeremo, la confección de babuchas, se instauró como una de las producciones
de mayor demanda, en cuanto a su diseño y elaboración.
Logando
posesionarse, y obtener una gran aceptación. Distinguidas matronas, entre
ellas, Rafita de Girón, María Emilia García, Tatica Garrido, Zoila Vallés,
América Velazquez, Matilde Martínez, Victoria Ferrer Rivas,se dedicaban a la
elaboración de ese fino calzado. Su diseño variaba de acuerdo a las exigencias
del cliente. Para su elaboración utilizaban tafetán, cuyos colores variaban, la
parte superior la cubrían con un diseño elaborado a base de un hilo llamado
sedalina, y la suela era a base de goma de balatá y el pegamento para fijar la
misma era leche de pulgo.
Sastres de
Tumeremo...
Y, si
hablamos de los trabajos de caballeros, que eran confesionados a base de
casimir, gabardina, lino, piel de tiburón o cocodrilo, éstos eran elaborados
por los mejores sastres que se conocían en el pueblo: en honor a ellos vamos a
nombrar algunos de estos personajes El Negro Decán, Miguel Herrera, Francisco
García, Maestro Clemente, Maestro Jorge, y su esposa Josefa, Juan Ernesto El
Men Sánchez...
Orfebres de
Tumeremo...
Platerías,
que hoy todos conocen como Joyerías, Rafael Bastidas padre, Rafael Bastidas
hijo, fueron considerados por muchos conocedores de la materia, como uno de los
mejores buriles de Guayana. El Negro Bastidas, Luis Vásquez, César Vázquez, los
hermanos Lepage, quienes con su fino cincel elaboraron la actual corona de
Nuestra Señora de Belén, Yoslen Álvarez, orfebres que nada tienen que envidiar
a los mejores a nivel internacional.
Elaboración
de dulces caseros en Tumeremo...
La
confección de dulces caseros, tuvo un auge en Tumeremo, específicamente en los
años treinta y sucesivos. En esa Industria casera se destacaron por sus
sabrosos productos, doña Nieves Palacios, Panchita González, Mercedes de
Guzmán, Doña Lola Álvarez, Antonia de Arteaga, Lola Alvares, Concepción de
Vaccaro, Crisálida de Sevilla, Rivas de Pernil, quiénes elaboraban turrones de
coco, y de leche, roscas de harina, bienmesabe, pasta y cristal de guayaba,
envueltos, dulces de leche, tirón, majaretes, pocicles, envueltos de azúcar y
papelón, y la popular cuca o catalina,entre otros productos que hacían las
delicias de grandes y chicos. José Cheo Basanta, con sus extraordinarios
besitos de coco, y la legendaria cagalera y cucas, Malena, con su exquisito
cristal y pasta de guayaba, doña Aida Perroni con su sabroso dulce de lechoza,
Yasmira Ruiz, con su popular tortas burreras, doña Felicia Salazar, madre del
Poeta Elias Salazar, tenía una venta de dulce que estaba ubicada en la parte
lateral de la fábrica de jabón de don Pedro Cachutt, doña Felicia se destacaba
en la elaboración de unos exquisitos turrones de coco, y pasta de guayaba; doña
Enriqueta Álvarez (tía de Quimo),preparaba unos exquisitos dulces de lechoza, y
a la vez tocaba con destreza extraordinaria la guitarra, participaba en las
Retretas de la Plaza Bolívar.
Doña Sofía
Amador y sus exquisitos dulces...
La dulcería
tumeremense representa una larga tradición de vieja data. Hombres y mujeres que
se dedicaron a la elaboración de platos tradicionales venezolanos,
convirtiéndose de esa manera en los artífices de impulsar la preparación de
postres y manjares.
Doña Sofía
Amador, fue una honorable matrona de la sociedad tumeremense, residía en una
amplia casa ubicada en la esquina de la calle Junín cruce con la calle Las Tres
Rosas
Doña Sofía
convivía con su madre doña Agustina, acompañada de sus hijas, Nelly, Elisa, y
Doris. Aparte de la responsabilidad familiar se dedicaba al comercio, dueña de
una bodega que funcionaba en su propio local, aunado a la actividad comercial,
ejercía el oficio de repostera.
Doña Sofía
Amador, fue una mujer que se distinguió por su humildad, amabilidad y afecto
ejerció la actividad comercial con el fin mejorar su estatus de vida, poder
vivir dignamente y ayudar a los demás. El apego al valor espiritual y sus
enseñanzas sirvieron para captar la simpatía y el cariño de los jóvenes de la
vecindad
En el patio
de su casa construyó un horno de tierra donde horneaba sus exquisitos dulces:
pasteles, budines, besitos, carato de maíz, chicha, y por supuesto no podía
faltar la famosa cuca y cagalera.
La visita a
la bodega se hizo una costumbre y sin lugar a dudas se convirtió en un sitio de
amena tertulia de todo el vecindario. La gente acudía a comprar los exquisitos
dulces elaborados por doña Sofía Amador.
Doña María
Emilia García y sus suculentas empanadas...
En la misma
calle muy cerca de la residencia de Sofía Amador, se ubicaba la casa de doña
María Emilia García y su esposo Pedro Gómez, sus hijos, Dalia, Diego Caporro,
Clementina y Alicia; quien resultó reina de los carnavales del año de 1954,
ejerció el cargo secretaria del Banco Agrícola y Pecuario, y posteriormente fue
designada secretaria del Jugado de Tumeremo... Clementina su hermana se
desempeñó como docente en la escuela Nacional Yuruari de El Dorado y luego fue
trasladada a la escuela Vicente Marcano de Tumeremo.
Don Pedro
Gómez, era dueño de un establecimiento comercial, ubicado en la misma casa de
su propiedad, dónde se dedicaba a la compra y venta de balatá, víveres y
artículos de talabalteria, tales como sillas de montar a caballo, polainas,
sogas, mecates y todo lo requerido para el campesino.
Don Pedro
Gómez, fue un fervoroso masón y miembro fundador de la Respetable Logia Dios y
Patria de Tumeremo, donde llegó a ocupar relevantes cargos en el referido
taller masónico.
Don Pedro
Gómez y su esposa doña María Emilia, fueron personas con una amabilidad
extraordinaria. Sus actos de humildad y benevolencia contribuyeron para que
toda la vecindad le mostrara respeto y cariño.
Doña María
Emilia, se dedicaba a la repostería, con la salvedad que su especialidad era la
elaboración de empanadas, bollitos con chicharrón, orejón y las deliciosas
arepas dulces. Todas las mañanas el local se apretujaba de clientes para
obtener las deliciosa y ricas empanadas de doña María Emilia.
María
Emilia García, fue una extraordinaria matrona, caracterizándose por su
amabilidad, bondad, gentileza y amor al prójimo, junto a su esposo don Pedro,
siempre estuvieron prestos a solucionar cualquier problema que afectara algún
vecino del sector.
Doña Paula
Astudillo, y su exquisito dulce de lechoza
Doña Paula
Astudillo y su esposo Jesús Montilla, fueron personas que con dedicación y
esmero preparaban exquisitos dulces de lechoza, roscas de almidón, turrón de
leche, de higo y jalea de mango, sumado a la misma actividad ofrecían al
público deliciosas y gustosas empanadas.
En las
fiestas decembrinas no podía faltar las multisàpidas y el exquisito y apetecido
cochino horneado con sus respectivos postres del llamado dulce de lechoza.
Montilla,
tenía las cualidades de chef y producto de esos conocimientos preparaba una
variada y deliciosa comida criolla. Era un diestro en la preparación de
chicharrón y de la popular chinchurria y morcilla.
El
establecimiento comercial estaba ubicado en una casona que en el pasado se
conoció como El Volcán, ubicada en las esquinas de la calle Roscio cruce con la
calle Junín
Los fines
de semana el local era el centro de atracción musical, allí se reunían los
músicos de Tumeremo, el Sargento Bolívar, Quimo, José Antonio El Negro Rivero,
Arturo, Miguel Morales, Cachita, y Montilla, quien era un excelente cuatrista y
trovador de la música criolla. De esa manera le daban inicio al fogoso ritmo
musical.
La
presencia del doctor Gervasio Vera Custodio, amigo y compadre de Montilla, e
igualmente Ignacio Trejo, fueron asiduos cliente de los eventos musicales que
allí se realizaban.
La vecindad
se acercaba al lugar para presenciar y escuchar las melodías del Negro Rivero y
Jairo Rivas, por su parte Montilla con sus agiles manos hacia gemir al cuatro.
El
contagioso momento culminaba con un sabroso Pelao de gallina elaborado por doña
Paula… ¡inolvidables tiempos…que no volverán...!
Una fábrica
de jabón en Tumeremo...
En
Tumeremo, existieron fábricas de pequeñas y medianas industrias. Nos referimos
a la industria del jabón, cuyo propietario fue Don Pedro Cachutt Morales,
aparte de empresario balatero, tenía una pulpería en su casa. Esta empresa
estaba ubicada en la calle Miranda cruce con Dalla-Costa.
Pedro
Cachutt Morales, fue uno de los impulsores de la fábrica de velas, velones,
jabón blanco y azul para lavar la ropa, y fregar los útiles de cocina. Para
producir el producto utilizaba el cebo de ganado, el cual era sometido a un
riguroso procedimiento.
Esta
empresa comenzó a distribuir el producto en cantidades industriales, a San
Félix, y Ciudad Bolívar. Otra empresa, la de Carlos Correa, ubicada en la calle
Zea, cruce con Junín, fue una empresa que elaboraba jabón, velones y velas. La
producción, cubría gran parte de la demanda pueblerina, legando a abastecia a
las poblaciones circunvecinas. En las calles de Tumeremo, el producto era
vendido por don Andres Avelino Bello, quien tenía su clientela exclusiva En
cuanto a la pequeña y mediana industria, en Tumeremo llegó tener un gran
movimiento industrial.
Don Pedro
Cachutt, tenía conocimientos de medicina, en su consultorio, fueron muchas las
personas que recibieron atención medicinal. Don Pedro formó una honorable
familia, junto a su esposa doña Juana García.
Las
Primeras Trillas de Tumeremo...
Don Marcos
Sanoja, dueño de un local comercial de víveres y a la vez concesionario del oro
y del balatá, cuyo centro comercial estaba ubicado en la esquina de la calle
Zea cruce con Bolívar, y hacía la parte lateral del local, instaló la primera
Trilla, que se conoció en Tumeremo. En esa Trilla se procesaba el arroz y el
maíz en concha, producto que era comercializado en los centros mineros, y
balateros de la zona.
El señor
Julio Quiroz, conocido como El Renco Quiróz, instaló una Trilla de mayor
alcance, en cuanto al procesamiento de maíz y arroz. Esa Trilla, estaba ubicada
en la calle Sucre, hoy conocida como El Bulevar del oro.
Recordemos,
qué para esa época no se conocía la harina precocida, por lo que los bollos,
arepas y empanadas, que se consumían, eran elaboradas a base de maíz pilado.
Fábricas de
papelón y casabe en Tumeremo...
La
instalación de moliendas de caña en varios sectores de Tumeremo, contribuyeron
para que la población, adquiriera una gran influencia en cuanto a su desarrollo
económico. Muchas de esas empresas se dedicaban al procesamiento de la caña,
produciendo papelón, panelas y azúcar morena e igualmente concesionaban casabe,
queso de cincho y de mano. Benedicto Reyes, Pompa, ambos tenían sus fábricas de
casabe en el sector El Pariche.
Un
Alambique llamado El Changay...
Don Salomón
Yabrudy, de nacionalidad libanesa, fundador y único propietario de un Alambique
que existió en Tumeremo, llamado EL Changay.
Ali se
producía un fino licor llamado con orgullo (Para que Brandi); y un ron que se
popularizó llamado El Palomo. El Changay, estaba ubicado frente a la llamada
Laguna del pueblo, hoy calle Páez.
Cuatro
enormes tanques de concreto, con una duccion de cobre, conectado a una máquina
que se encargaba de triturar la caña, el jugo era impulsado atraves de una
tubería conectada a un horno, donde se producía el alcohol tres seis del cual
se sacaba ron blanco para el consumo; ése alcohol era envasado en barriles de
roble y vendido en El Callao para las empresas mineras
El Palomo,
fue el cuño que le etiquetaron al ron blanco, producido en El Changai,
aguardiente que se popularizó en todo Tumeremo.
La demanda
del famoso Palomo, fue de mayúsculas dimensiones, su distribución alcanzaba
desde Tumeremo hasta Ciudad Bolívar. (Apuntes aportados por la maestra Gladys
de Chacón).
Tres
Fábricas de bebidas gaseosas en Tumeremo
En
Tumeremo, existieron tres fábricas de bebidas gaseosas, dónde se producía las
sabrosas Kolas y Sidras, una de esas fábricas, su dueño fue Don Shikri Rassi,
secundado por Juancho Kepp y la tercera propiedad de su hermano Andres Kepp,
ambas ubicadas en la calle Junín cruce con Zea. Era la época en que ese tipo de
bebidas se consumían directamente del armario de la pulpería, ya que para ese
momento no se conocían las neveras, y ninguna otra forma de refrigeración, a
menos que utilizaran hielo picado, el cual lo producía el mismo Shirit Rassi.
Una fábrica
pirotécnica...
Aurelio
residía al final de la calle Páez, allí instaló una fábrica de pirotecnia,
donde fabricaba cohetones, cebollita, bengalas, y un material llamado cabeza de
ajo que se hizo muy popular en Tumeremo.
En las
fiestas navideñas era muy común el uso de la cabeza de ajo y la muchachada de
esa época, la utilizaban para jugar a la guerra, muchas veces producía pequeña
quemadura.
Aurelio
Rivas, quedó ciego a consecuencia del manipuleo del ácido de la cámara
fotográfica. Como la gran mayoría de los hombres buenos y probos un día fue
llamado a la diestra del Todopoderoso.
Una fábrica
de zapatos en Tumeremo...
Tumeremo,
en el siglo pasado se constituyó en el polo económico del Sur de Guayana, la
explotación del balatá y el oro atrajo a muchos hombres, y mujeres que, con
dedicación, y esfuerzo se establecieron en la zona, unos se fueron a las minas
a probar suerte, otros se quedaron en el pueblo, donde fundaron empresas; y
desde allí impulsaron una floreciente economía que coadyuvó el progreso de
Tumeremo.
La
presencia de un servicio aéreo a la zona de la Gran Sabana se convirtió en un
importante corredor aéreo entre Tumeremo y Santa Elena de Uairén.
El
transporte de comestibles, zapatos, ropa, refresco, cerveza, fue el reflejo de
una floreciente economía que originó un desarrollo sustentable para Tumeremo y
la Gran Sabana.
Jesús
Duarte, Trino Ramón Tilito Garrido y Alirio Velázquez, fundan la empresa de
Zapatos Tumeremo, C.A., para la elaboración de calzados, correas, sillas de
montar caballo y otros artículos relacionados con ese ramo.
Esta
fábrica estaba ubicada en la casa propiedad de Jesús Duarte, ubicado en la
esquina de la calle El Dorado cruce con Junín.
Firman
contrato con varios dueños de almacenes de El Callao, Guasipati, Upata y San
Félix, donde llegan a facturar cantidades de calzados elaborados en Tumeremo.
La demanda
de zapatos exigía nuevos compromisos, y responsabilidad, Comerciantes de Santa
Elena de Uairén, se interesaron en el producto, y firman un convenio comercial
con la empresa Fábrica de zapatos Tumeremo.
Los
despachos de la mercancía se realizaban a través de los servicios de
Aeropostal. De esta manera se consolidaba un intercambio comercial entre
Tumeremo y La Gran Sabana.
Una fábrica
de instrumentos musicales en Tumeremo...
Juan López,
fue un destacado músico y ebanista, su residencia estaba ubicada en la calle
Roscio, a pocos metros de la Quincalleria de Don Pepe Sánchez.
Juan López,
era integrante de un conjunto musical, conformado por El Cieguito, Calicón,
Tabare, Maestro Federico, Pancho Delgado, doña Enriqueta, Cayetano, Luis
Duarte.
En la Plaza
Bolívar, los fines de semana realizaban presentaciones, las cuales se
conocieron como La Retreta, igualmente amenizaban las fiestas Patronales y en
fin todas las actividades culturales que se desarrollaban en Tumeremo.
Dentro de
esa amplia gama de conocimientos, Juan López, se destacó como un excelente
creador con respecto a la elaboración de instrumentos musicales. En su
residencia, funcionaba un taller, donde fabricaba violines, cuatro, bandolines,
y guitarras.
Carpinteros
y Ebanistas...
En
Tumeremo, encontramos ebanistas y carpinteros de grandes prestigios, don Cósme
Hernández, comerciante, ebanista, y extraordinario masón, su empresa se
dedicaba a la fabricación de urnas, muebles y camas. El taller estaba ubicado
en la calle Piar cruce con Heres. Maestro Federico, aparte de ser carpintero,
se dedicaba a la música. Ismael Canelón, tenía su residencia en la calle
Roscio, para las fiestas carnestolendas diseñaba barcos de madera y otros
instrumentos emblemáticos acordes con las fiestas del Rey Momo. Juan Marchan,
Poeta y ebanista, el taller estaba ubicado al final de la calle Junín,
colindante con Rincón del Diablo, Ramón Córdoba, Luis Salazar, Juan Bukhol,
Pedro Trujillo y Simón Morales.
Caimán
ebanista y odontólogo.
José Caimán
Inés, fue otro reconocido ebanista, se dedica a la fabricación de cuatro,
guitarras, las llamadas boquillas y cachimbos. El taller estaba ubicado en la
calle Carabobo cruce con calle La Caratica, colindante con la casa de Tocho
Figarella, y la Laguna llamada Tapa Culo.
Caimán, no
solamente era ebanista, tenía conocimientos odontológicos, cada mañana, con
maletín en mano, recorría los diferentes barrios, donde ofrecía sus servicios
como odontólogo.
Una fábrica
de bastones en Tumeremo...
Don
Frontado Rójas, reconocido autodidacta, ejercía como tenedor de libros, y en
varias ocasiones, fue secretario del Juzgado de Tumeremo. Su profesión alterna,
era ebanista, y a tales efectos, se dedicaba a la fabricación de pipas,
boquillas y bastones, elaborados a base de una madera llamada palo de oro y las
cuyas partes, eran acicaladas con pequeños anillos de oro, todo de acuerdo a
las exigencias del cliente. El taller, estaba ubicado en la calle El Dorado,
colindante con el Hospital Santa Rosa de Tumeremo.
Herreros de
Tumeremo...
Herreros
que utilizaron la fragua para fundir el metal, Tomí Bekles, quien con su
inteligencia natural elaboró y diseñó las rejas y barandas que cubrían la
anterior Plaza Bolivar.Antonio Rivas, experto en la elaboración de hierros para
marcar el ganado, palines, azadón, chicuras y toda clase de instrumentos
relacionados con esa actividad. Pedro Mena, reconocido carpintero, elaboraba
camas y muebles. El taller estaba ubicado en Punta Brava (hoy calle Carabobo),
Juan Rondón, diseñaba muebles y camas, su taller se ubicaba al final de la
calle Piar.
Una fábrica
de curtir cueros en Tumeremo...
Tumeremo,
en el siglo pasado fue un pueblo con una florida economía, que coadyuvó un
amplio y creciente progreso, logrando de esa forma establecer un desarrollo
sustentable, entre esos arios empresas podemos señalar a don Ramón Rondón,
(connotado dirigente de A.D); quien se dedicaba a curtir cuero de ganado y
luego de su procesamiento, elaboraba sillas para montar a caballos, polainas
para el mismo uso, alpargatas, cinturones, Esta empresa estaba ubicada en el
sector La Manga.
Las
Panaderías en Tumeremo...
La
elaboración de pan casero, fue una de las actividades que influyó en la
economía lugareña. En la mayoría de los hogares tumeremenses, no podía faltar
un horno, cuya construcción era a base tierra y madera, él piso lo cubrían con
vidrio con el fin mantener el calentamiento, y de esa manera lograr que el
producto tuviese un horneado de calidad. Una de las primeras panaderías que
funcionaron en el pasado siglo, fueron Panadería Cachutt, de don Pedro Cachutt
Morales, ubicada al final de la calle Miranda cruce con Dalla-Costa; Panadería
Hermanos Bucarello, ubicada en la calle Sucre, hoy Bulevar del Oro; Panadería
Moreno, ubicada en la Avenida Sifontes, propiedad de Jacinto Moreno.
En la calle
El Dorado, Ramón Rón, mejor conocido como Poncha, establece la Panadería El
Dorado, llegando a elaborar unos ricos sándwich de pernil de cochino.
Panadería
Central, propiedad de Jaquino Pinto, de nacionalidad italiana, junto a su
esposa doña Inés atendían el cafetín y la panadería, tuvieron tres hijos
nacidos en Tumeremo
Madama
Linó, esposa de Luis Sobel, quienes elaboraban el llamado Pan de Madama, y unos
deliciosos Besitos de coco, todas las tardes Linó, recorría las calles del
pueblo, ofreciendo su delicioso manjar-.