Remembranzas tumeremenses
Lcdo. Rafael Chino Velázquez
Cronista Oficial del Municipio Sifontes
C.N.P 24.420
Lcdo. Rafael Chino Velázquez
Cronista Oficial del Municipio Sifontes
C.N.P 24.420
Realidad y Leyenda- Primera parte
El Dorado o la mítica Manoa, que nunca fue encontrado, y tampoco la Laguna de Parima, son indicativos de la imaginación exagerada del conquistador pelegrino, quien codiciosamente, buscaba la ciudad de oro, donde un cacique se cubría el cuerpo con polvo de oro, y ofrecía ofrendas en una laguna sagrada. Quizás, Tumeremo con deslumbrante exageración, puede ser parte de esa leyenda.
En el pasado siglo, llegaron a Tumeremo, exploradores que se internaron en los furtivos, y escabrosos caminos de la selva guayanesa, en búsqueda del preciado metal. Otros en ubicar una buena mancha de purgo.
Tumeremo, fue considerado como el epicentro, militar, político, y minero, desde aquí, se abrieron tres vías a la intricada selva. Una va hacia el Este hasta El Bochinche, lindero con la Guayana Inglesa (hoy Guyana), otra directa al Sur-Este, entrando por el rio Botanamo, y otra directa al Sur que llega hasta la Gran Sabana, atravesando los ríos Cuyuni, Aponguao, Kamá, Yuruan y Cuquenán.
Por la vía de Botanamo se encuentra el rio del mismo nombre que recoge las aguas del Guarán, Curumo, y Guarampin que es tributario principal El rio Botanamo se ubica la mina Vuelvan Caras, que perteneció al conocido explorado Lorenzo Pio Cerani.
Quebrada La Amarilla
Allá en los montes lejanos de la sierra de Lema, donde el Cuyuní inicia su recorrido, el General Juan José Fernández Amparan, quien fue a rechazar una invasión inglesa, en abril de 1910, descubrió la célebre y fantástica Quebrada La Amarilla.
De esa zona sacó el General Héctor Villegas, una fabulosa cantidad de oro fino, y cochanos con que cubrió una mesa de mármol en Tumeremo, para que la gente dijera que habían visto una mesa de oro.
Meses después, surgieron otros otras bullas auríferas: Corocoro, Izquiel, Santa Inés, El Refugio, Uroy, El Carmen, San Mino, Las Lombrices y el ruidoso Payapal (Fuente: Estudio Histórico-Geográfico de Guayana-Horacio Cabrera Sifones)
El Botanamo de Beria
Muchos descubrimientos mineros se anunciaban con frecuencia, en su mayoría llenos de exageraciones, característica típica y peculiar del audaz minero, que vive en ilusiones y esperanzas, con ellas mitigan su angustia
Hombres como el General Pedro Beria, que empantanaba su inmensidad corporal en los barriales de Botanamo, donde descubrió una inmensa veta, conformada por una corrida de oro grueso. La mina fue bautizada como El Botanamo de Beria
La Sofia
En una de esas montañas que circunda la serraría de Nuria, donde la inmensidad de la selva guayanesa, es matizada por el encanto multicolor del paisaje, emerge un riachuelo cuyas aguas cristalinas recorren los predios de la imponente Nuria. En esa quebrada el General Juan Fernández, descubrió una fabulosa y rica mina, quien haciéndole honor al nombre de su esposa Sofia Alcalá Lezama de Fernández, la llamó La Sofia.
En una de esas montañas que circunda la serraría de Nuria, donde la inmensidad de la selva guayanesa, es matizada por el encanto multicolor del paisaje, emerge un riachuelo cuyas aguas cristalinas recorren los predios de la imponente Nuria. En esa quebrada el General Juan Fernández, descubrió una fabulosa y rica mina, quien haciéndole honor al nombre de su esposa Sofia Alcalá Lezama de Fernández, la llamó La Sofia.
El General Fernández, era el padre de Doña Sofia Fernández Alcalá de Lezama, y América (Menca)Fernández de Leoni, esposa del ex presidente de la República Raúl Leoni; hermano del General Pedro José Fernández Amparan, quien fue ejecutado en Cinco Reales por órdenes expresas del Jefe Civil de Tumeremo, General Alamilla Ramos.


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