El histórico mamón de la Plaza Bolívar de Tumeremo... 1892-2024-
Tumeremo, pueblo colmado de acontecimientos, ocurridos en el siglo pasado, aún cuenta con sitios históricos que son, y seguirán siendo puntos de encuentros de muchos hechos políticos, y militares que acontecieron en la cuenca del Cuyuní. Dentro de ese ambiente inmediato, lo constituyen algunos monumentos que todavía permanecen en pie, y como fiel reflejo, representan ese legado histórico que define a Tumeremo como el punto de partida de una evolución política, social, y cultural que impulsó al pueblo, a obtener una economía próspera, que coadyuvó a sus habitantes a mantener un equilibrio sustentable, en cuanto a su pujante desarrollo. Valorar el Patrimonio Histórico de Tumeremo...
En Tumeremo, aún existen sitios históricos, que merecen que
alguna institución se preocupe por su mantenimiento, y conservación, con el fin
de salvaguardar nuestro gentilicio, y arraigo tumeremense. Fue precisamente en
aquel Tumeremo turbulento, dónde se originaron hechos palmarios, que merecen
rescatarlo, con el fin de esgrimir como un recuerdo imperecedero de un pasado
que no volverá. Nos referimos al emblemático Mamón de la Plaza Bolívar, situado
en la calle Piar.
Árbol, que evidentemente, representan un ambiente inmediato, y como testigo mudo de sucesos, que se produjeron al pie de su estolón, lo hace merecedor como un monumento histórico natural debido a ciertos hechos, ocurridos en la amplia geografía tumeremense.
La proclama del Movimiento
Legalista...
El 7 de mayo de 1892, bajo la sombra del frondoso Mamón; los
Generales Domingo Antonio Sifontes, Antonio Zerpa, Ruperto Puertas, y los
Coroneles Pedro Luis Machado y Anselmo Zapata, proclamaron el Movimiento
Legalista en Tumeremo. Es ineludible significar, que, para el año de 1892,
Tumeremo aún no contaba con una Plaza Bolívar. Las tertulias, y actos políticos
se realizaban en los predios del mamón.
Una carreta mortuoria aparcada en El Mamón...
El General Pedro José Fernández Amparan, fue un hombre comprometido en defensa de la democracia, y por consiguiente férreo opositor, a la dictadura del Benemérito Juan Vicente Gómez. El valeroso General tenía fijada su residencia en la finca Cinco Reales (sector conocido como Chuponal); ubicada en el camino que conduce de Tumeremo a San José de Amacuro. La tarde del día 20 de junio de 1920, El Jefe Civil de Tumeremo, Coronel Alamilla Ramos, se encontraba sentado en la Plaza Bolívar, junto a sus esbirros, cuando se le presenta, José El Negro Otiliano, hombre de confianza del General Fernández, este le informa que: el General, se hallaba en su finca.
De inmediato Alamilla Ramos ordenó enviar una comisión al
sitio, cuyas órdenes eran acribillar al General, como efectivamente
ocurrió.
El General Fernández dormía en un chinchorro, acompañado de
su sobrino Pedro Rosales. Los esbirros bajo el amparo de la oscuridad
dispararon a mansalva, acribillando a balazos al bizarro General y a su sobrino
El cadáver del aguerrido General Fernández, fue lanzado a una carreta tirada
por una mula, y conducido directamente a Tumeremo.
La carreta mortuoria fue aparcada en el Mamón de la Plaza
Bolívar, a eso de las ocho de la mañana del siguiente día, la carreta fue
trasladada al patio de la Jefatura Civil, y estacionada bajo la sombra de un
frondoso samán. Rafael Maradey, cuñado del asesinado General, y su amigo Héctor
Cazado, fueron las personas que diligenciaron, ante el Jefe Civil, la entrega
del cadáver del General Fernández.
El velatorio se efectuó en la casa de la familia Maradey,
ubicada en la calle Carabobo, colindante al Templo Masónico Dios y Patria de Tumeremo.
Cabe señalar que el referido General era tío de doña Sofía Fernández, madre de
doña Menca de Leoni.
(Fuente: Tumeremo Tierra de Leyendas de Ángel González
Rivas). –
Palabras de Despedida al árbol el mamón:
Hoy 04 de octubre de
2024, ese árbol emblemático dejó de existir. Tal vez no le dimos el cuidado y
el valor histórico que merecía. Hoy despedimos a un árbol que durante
aproximadamente 140-150 años fue testigo silencioso de nuestra historia. Su
caída, aunque inevitable, nos recuerda la importancia de valorar y cuidar
nuestro entorno natural.
A este noble gigante, le agradecemos por la sombra que
brindó en los días calurosos, por el refugio que ofreció a innumerables aves y
pequeños animales, y por el aire puro que nos regaló con cada una de sus hojas.
Su presencia fue un símbolo de vida y resistencia, y su ausencia será sentida
profundamente.
Que su memoria nos inspire a proteger y respetar la
naturaleza, para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de la
belleza y los beneficios de árboles tan majestuosos como él.
Descansa en paz, querido árbol. Tu legado vivirá en nuestros
corazones y en el aire que respiramos.
Nos dirigimos al alcalde municipio, a los fines de solicitarle la preservación y valorización de nuestro
patrimonio cultural e histórico.
Consideramos que este
árbol es de gran importancia histórica y
cultural, por lo que solicitamos que sea
cortado y sus restos sean depositados en la Casa de la Cultura o en algún otro
lugar emblemático de nuestro municipio.
Este árbol, que ha sido testigo de innumerables eventos y ha
formado parte de la vida de nuestra comunidad durante muchos años, merece ser
reconocido y valorado por su significado histórico.
La madera de este árbol podría ser utilizada para crear
piezas conmemorativas o exhibiciones que resalten su importancia y contribuyan
a la educación y el orgullo de nuestra comunidad.
Estamos convencidos de que, esta iniciativa no solo
preservará un pedazo de nuestra historia, sino que también fortalecerá el
sentido de identidad y pertenencia entre los habitantes de Sifontes.
Remembranzas Tumeremenses...El histórico mamón de la
Plaza Bolívar de Tumeremo...
Por Rafael Chino
Velázquez
CRONISTA Oficial de Sifontes
Palabras de Despedida al árbol el mamón: Por MFHP.


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