sábado, 27 de julio de 2024

Reseña Histórica del Deporte en Tumeremo (I Parte)...

 Remembranzas tumeremenses...

Las tardes deportivas tumeremenses del ayer se recuerdan con nostalgia; frente a la Iglesia y la Plaza Bolívar, dónde quedaba el Puñado de Rosa estaba el campo deportivo donde se jugaba Rondá,las muchachas y los jóvenes de la época.
La capitana Gloria Lezama, tenía su equipo de Rondá; este deporte es similar al Beisbol y se juega con una pelota para jugar tenis, y poner al jugador out, había que pegarle la pelota.

Dentro de las muchachas jóvenes que departían batazos y sonrisas, además de Gloria Lezama, las hermanas Casado, la bellísima Alba Zambrano, Gladys Andrade, Olga Calzadilla.

Jóvenes que Jugaron estaban Tabita Calderón, Eduardo Loaiza, El Negro Oleaga, Ángel González (Angelito), José Rafael Calzadilla, etc. (Fuente; Historia de Tumeremo: Antonio Cachutt)...


Reseña Histórica del Deporte en Tumeremo (I Parte)...
Cronista oficial del Municipio Sifontes...
CNP: 24.420

viernes, 19 de julio de 2024

Las primeras barberías de Tumeremo...

 
Las primeras barberías de Tumeremo...

Es a partir de mil novecientos treinta y cinco, cuando se instalan las primeras barberías que se conocieron en Tumeremo. Barberos de la talla de Juan Duarte, Pedro Avilés y la de don Rafael Trujillo, fueron las peluquerías que para esa época adquirieron una fama, ya que los tres figaros manejaban la tijera con una extraordinaria destreza. Estas barberías estaban ubicadas en la calle Piar frente a la Plaza Bolivar.

Don Rafael Trujillo, tenía aproximadamente 76 años de edad, y aparte de sus años, era adicto al licor, perennemente estaba ebrio, sus clientes ya lo conocían y muchos calculaban el día que estária sobrio para cortarse el pelo.
Lo cierto es que una tarde llega a la barbería una señora con un niño para un corte de pelo. Don Rafael, como siempre se encontraba más prendido que un fogón. Tijera en mano, comenzó su tarea, la madre observa que los está trasquilando, le reclama y le dice: ¡don Rafael, vea lo que está haciendo, el niño está quedando horrible! La respuesta que le da a la señora fue una copla: “cuando al niño Jesús/ lo picaban los mosquitos/su madre le decía/ten paciencia Peruchito/.-

Saco de funche. El matarife del pueblo...

 

Saco de funche El matarife del pueblo...

Todos lo conocían como Saco de funche, su nombre de pila Antonio Pinto Garnica, natural de Aragua de Barcelona, Estado Anzoátegui, llegó a Tumeremo en el año de mil novecientos treinta y seis.

Funche, estableció una pequeña pulpería, la cual se ubicaba en un local de la calle Sucre, dedicándose a la venta de papelón, casabe, aceite de palo, carburo, sal y otras especies. Una torta de casabe tenía un valor de (Bs O.50), el papelón costaba un bolívar. Funche le ofrecía a su cliente el producto a la mitad del precio o sea que vendía una torta de casabe en un medio, y así sucesivamente, él afirmaba que con esos precios vendía todo el producto. De allí proviene el viejo adagio “estas vendiendo igual que Funche”.

Este personaje se hizo muy famoso en Tumeremo, siempre con una sonrisa a flor de labios acompañada de una chanza que producía risas.

Aparte de su actividad comercial, ejercía la profesión de matarife, para la época navideña se dedicaba a la matanza de marranos. Una soleada mañana del 25 de septiembre de mil novecientos cincuenta y dos, a las diez de la mañana, falleció el hombre que se hizo popular en Tumeremo, acuñando una nueva modalidad de vender el producto a mitad de precio. ¡Funche el matarife Pueblo!


Remembranzas Tumeremenses...

By Rafael Velazquez Rafael Velazquez.

C.N. P 24.420

EL TALLER DE HERRERÍA DE TOMÍ BEKLES...Remembranzas Tumeremenses

Remembranzas Tumeremenses 
por el Cronista  Rafael Velazquez.

 EL TALLER DE HERRERÍA DE TOMÍ BEKLES...

En el pasado siglo llegaron a Tumeremo hombres que impulsaron el desarrollo económico del pueblo, muchos de ellos se dedicaron a la explotación de balatá y el comercio, otros se dedicaron a realizar diferentes actividades, orfebres, ebanistas, mecánicos, que indudablemente contribuyeron de una manera u otra a fortalecer la economía lugareña.
TOMÍ BEKLES, oriundo de las Antillas se estableció en Tumeremo, donde ejerció el duro trabajo de herrero. Bekles, en la calle Piar construyó un balcón y allí instaló un taller de herrería, cuyo trabajo consistía en elaborar piezas de hierro forjado. 


TOMI BEKLES Y ANTONIO RIVAS, instalaron una fragua que era alimentada con trozos de leña, y movida con una manigueta que pendía de un lado de la unidad, comenzaban a darle vuelta, y a medida que la presión que producía el calentamiento, el hierro lentamente se convertía en un amasijo blando y fácil de lograr el trabajo deseado. Una vez logrado que el hierro fuese disuelto, era vaciado en unas cubetas y luego comenzaban la confección del diseño.


BEKLES Y RIVAS fueron los únicos prototipos que impulsaron la actividad de hierro forjado, elaboraron puertas, muebles y tenían una particularidad especial en cuanto el diseño de hierro para macar el ganado.


Las barandas y rejas de la Plaza Bolivar fueron obras ejecutadas por  estos dos expertos del hierro forjado, Tomí Bekles y Antonio Rivas-

Remembranzas Tumeremenses por el Cronista  Rafael Velazquez.

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martes, 16 de julio de 2024

ARGENIS DAZA GUEVARA: EL LILIPUTIENSE IMAGINARIO E ILUSTRE HERMANO GERVASIANO Autor: Rodulfo A. Celis Vargas.

 ARGENIS DAZA GUEVARA: EL LILIPUTIENSE IMAGINARIO E

ILUSTRE HERMANO GERVASIANO

Autor: Rodulfo A. Celis Vargas


Es imposible referirme al poeta Argenis Daza Guevara, el febo de la

poesía, sin que lo haga también sobre Andrés Eloy Blanco. Es como si el

hálito del padre de los siglos me implorara en mis recuerdos no

arrinconar la memoria de estos dos hijos de la patria, paradigmas y

orgullos de las letras venezolanas. El segundo, cual gigante con voz de

giraluna, evoca entre la infinitud de sus luces su canto a .los hijos,

píntame angelitos negros y a un año de tu luz; y el primero, el liliputiense

imaginario juega a las espadas ebrias, cual trisca de reyes y actos de

magia. El segundo, como monarca de la poesía popular, relata sus

hazañas devenidas en un barco de piedra por años navegando en los

mares del romanticismo al modernismo y de éste al vanguardismo, como

si pretendiera conquistar las Tierras que me Oyeron. El primjero, más que

a la irrealidad le canta a lo abstracto, a lo existencial, haciendo coro con

Boudelaire, Mallarmé y Rimbaud. Ante tal escenario, en el parnaso ríen

estos dos poetas de ayer, hoy y siempre. Andrés Eloy con su discanto de

que “el poema fallece en el cuidado de un ruiseñor dormido; y Argenis

Daza, evocando que “el poema es como una bocanada de caracol

besando la aurora”. Uno con su sonrisa lírica, el otro con su sonrisa

sardónica y existencialista.

No conoció personalmente a Andrés Eloy, tenía apenas 17 años de

edad cuando ocurrió su muerte en México, el 21 de mayo de 1955, pero

gracias a nuestro ilustrísimo profesor Jiménez Marrón, destacado docente

de Castellano y Literatura de la Normal Experimental “Gervasio Rubio”

pudo percibir toda la grandeza poética de este bardo sin parangón.

Conocí al Argenis de ayer en la indefinición del tiempo y en

un espacio sin límite, creo haberlo conocido siempre, mi

existencia fue su existencia, su infancia mi infancia y sus amigos

mis amigos, ambos nacimos en Tumeremo, un pueblo sembrado

en pleno corazón de Guayana, constriuido sobre terroncitos de

oro. Argenis, como el Caballero de la Triste Figura, con una

apariencia de mordacidad e irreverencia, fue un poeta con


aproximación al existencialismo, jamás le interesó el poder ni las

riquezas. El conocimiento útil fue su medio y su fin; y como

Rubén Darío y tantos bardos anónimos, su ingenio duerme entre

la dipsomanía y la tragedia. Su imaginación, fantasía y lenguaje

galimático lo acercaron a la inspiración surrealista y a visión

eidética sobre la pureza del lenguaje.

Argenis fue sin duda un investigador social, protestario y crítico del

statu quo de entonces, quien muere en 1994 al lado de sus espadas

ebrias, como si pretendiera escapar del dominio de Baco, hijo de Zeus y

Semele. Argenis, si bien es en su tierra natal donde toma la luna en sus

manos para forjar su imaginación, como así solía expresar en sus años

juveniles, no es menos cierto que es en Rubio, la ciudad pontálida del

Táchira, donde hubo de cincelar su personalidad, dándole brillo a su

formación literaria y creatividad poética. En 1958, desde Rubio se traslada

a Caracas, una ciudad retadora y violenta, donde todo se confunde bajo el

signo de la rebeldía, donde la anticultura de los apetitos desbocados y la

marginalidad pretenden arrollar la sobrevivencia de una cultura que busca

asidero para su salvación, y donde en especial la justicia parece haberle

dado paso a la insolencia de una clase social cuyo destino es el

predominio del ello sobre el yo, y del super ello sobre el super yo, sin

importarle los valores humanos, las buenas costumbres, la solidaridad ni

menos aún la justicia social. En esta ciudad se gradúa de abogado e

imparte la docencia en las Escuelas de Comunicación Social y de

Educación de la Universidad Central de Venezuela durante varios años

hasta su muerte.

Esta fue la Caracas que confrontó Argenis hasta sus últimos días; y me

atrevería afirmar que, dadas las circunstancias actuales, estaría hoy

igualmente en pies de lucha al lado de los que aspiran una Venezuela

distinta: ¡Una Venezuela donde impere la justicia, la libertad de

pensamiento, la probidad, la imparcialidad de los poderes públicos, la

productividad y una verdadera soberanía agroalimentaria, sin

manipulaciones ni sumisión!. ¡Una Venezuela donde no reine el

esclavismo ideológico, la demagogia, la corrupción ni la mentira!. Juntos

hubiéramos exclamado: NOS EQUIVOCAMOS, PERO ERRARE HUMANUM

EST. Esta no fue la Venezuela por la cual luchamos.

Es en Caracas donde Argenis, el liliputiense imaginario, se nutre de la

realidad y la irrealidad, y vive lo que intrínsecamente siente un ser

humano: sus angustias, sus tragedias, la miseria y el sufrimiento, pero

también el amor, la pasión y el afecto, y lo más trascendente para un

bardo febril como Argenis: su contacto sólido con Apolo, el Dios del

intelecto, de las letras y de las artes; con Eros, el Dios griego del amor;


con Venus, la Diosa de la Belleza, nacida de la espuma de mar y

representante de la gracia y la hermosura; y con Temis, la Diosa de la

justicia, cuya fuente le permite al poeta captar apasionadamente el nous

divino y humano de la justicia, de la ley, del amor y de la poesía. Argenis

fue incontrovertiblemente, uno de los poetas más prolíficos de las cuatro

últimas décadas del siglo XX.

Sin duda, no puedo dejar de reiterar que, Argenis es uno de los poetas

más sobresalientes de las últimas cinco décadas del siglo XX. En el año

1959 publica su primer poemario, intitulado <<Espadas ebrias>>. Formó

parte de la revista Jakemate. Fue miembro fundador del Grupo en HAA. A

finales del año 1964 publica su obra poética <<Actos de magia>> y el año

de 1967, <<Juegos de reyes>>. Fue por muchos años profesor de la

Escuela de Educación de la U.C.V., donde cariñosamente sus alumnos lo

llamaban “El Abstracto”, por cuanto solía hacer gala del discurso

dialéctico, sibilino e ininteligible, con un estilo marcademente

heracliteano. Fue también profesor de la Escuela de Comunicación Social

de la U.C.V., ejerciendo hasta su muerte, las cátedras de “Ética y

Legislación”, “Problemas Sociales Contemporáneos” y “Lenguaje

Informático”. Son inumerables los poemas que escribe y publica e

incuantificables los artículos publicados en el Diario El Nacional, de quien

fue Director de su Papel Literario, referido en su mayoría a la problemática

social y a los derechos humanos. Socialmente, como solían decir sus

amigos, fue un irrevente con rasgos de existencialista y dipsómano

romántico. Se diría que fue un pedagogo social por antonomasia. En el

orden moral asimiló suo tempore las lacciones de moral y luces del

código de ética de nuestros antepasados. La probidad conjuntamente con

las virtudes dianoéticas fue su norte. En el orden profesional tuvo mística

y vocación de docente. La amistad fue para él uno de los valores más

resaltantes de su quehacer cotidiano. El Argenis de hoy, ha ascendido sin

retorno a las cimas parnasianas para continuar, cual vate de la eternidad,

declamándole a las musas, inspiradoras de la música, de las artes y la

poesía, para no volver a decir jamás, las musas me han abandonado.

En este pequeño ensayo sobre el poeta Argenis Daza Guevara, referido

a su obra y su vida, no puedo dejar de señalar que su poesía fue un

engendro de su soledad estoica en una sociedad insensible a la cultura y

a las artes. Ser poeta y sobrevivir dentro del marasmo político y social que

asolaba al país en la décadas del sesenta, setenta y ochenta del siglo

pasado, sólo él -como muy pocos otros intelectuales - pudo hacerlo

porque tuvo precisamente vocación para soportar la miseria, hacia un

modo de vivir de la nada, subsidiado con las migajas de la abogacía que

poco ejercía o de la docencia, ésta última relegada a la marginaldad,

donde el poeta y el docente se identifican y se dan las manos de parias.


Empero, no es posible describir su semblanza sin que se haga un análisis

valorativo de su poesía, considerada profundamente intelectualista con

matices de surrealismo, de alto contenido filosófico con aproximación a

lo fenomenológico y al existencialismo, entibada en lo mítico y lo

geométrico. No hace uso de la rima ni de la medida, pero su grandeza está

en la armonía rítmica de sus palabras, en la que cada verso es un

diapasón que vibra con el verbo y belleza del lenguaje, como si

pretendiera alcanzar el éxtasis con cada idea, con cada tropo. Fue como el

límite de sus poemas, entre la realidad y la irrealidad, entre lo abastracto y

lo concreto. Así, en su poema “Posee la irrealidad”, expresa: //Cuando no

era yo/o en la luz abrazante de la conciencia/¡Oh!, ¿Quién semejaba

interna proporción aduciendo la embriaguez, el sojuzgamiento ante la la

palabra o la ignorancia?/Posee la realidad /y nada advierte, en el espacio,

su cuerpo lejos del límite//. De igual modo el poeta penetra más allá de su

existencia, cuando en otro de sus poemas: “Comienzo y fin”, finaliza:

//Danza irreal/entre movimiento que es realidad/y la perenne bruma, que es

comienzo y fin//. Esta misma evocación poética la encontramos en su su

poema “El guerrero”: //Caballo de viento sobre el monte/caballo de viento

soplando el mar/ el raptor de amor. Herido siempre. Herido nunca./Muerto

siempre. Muerto nunca/. En su poema “Próximo y perpetuo”, penetra la

dimensión inédita://Si eres espacio de una dimensión inédita/la fuga

permanece sin distancia/exentos de contenido/los cornos esparcen

música cuyos lamentos/esperan el torneo. Cada signo define la

tragedia/en un suceso ajeno//.

Por último, de Argenis nos dijo Carlos Yusti: <<Hay poetas

inclasificables, poetas que vienen de lugares extraños donde las palabras

son naipes mágicos, barajas marcadas que predicen derrotas y fracasos.

Si tengo que cuadricular al poeta Argenis Daza Guevara tendría que

llamarle el tahúr de la metáfora sin poses ni ademanes>>.


EL DARDO IRÓNICO DEL POETA


Argenis Daza, un bardo, de esos dechados de gloria, de prosa

poética reputada de óptima, en un Restaurante de Caracas, de entre los

más distinguidos de ese lugar que bohemios y escritores suelen llamar

República del Este, él y yo, frente a la barra del Bar, en un gran salón

pomposo y decorativo, cada quien con un vaso de buen scotch, con el


ademán – tras la palabra ¡salud! - un brindis fraternal y simultáneamente

el choque musical de los cristales, obligan a expresar al poeta, entre su

mordacidad subyacente y el delirio de lo trascendente:

¡Venezuela es un país de poetas! - y ¿Por qué siempre los dos Andrés:

Don Andrés Bello y Andrés Eloy Blanco?- ¿Por qué no yo, un poeta

reconocido y premio nacional de poesía?.

-Ante tal abjuración, me preparé para el diálogo:

- Yo: - ¡Poeta!, - me atreví a sostenerle - creo que Don Andrés Bello es un

poeta sin parangón en la historia de la literatura americana, el Primer

Humanista de América y bardo de las glorias de nuestros libertadores; de

la misma manera, creo que Andrés Eloy Blanco es el poeta más original

que ha tenido nuestra Patria, fue el verdadero cantor de nuestra poesía

popular y por esto se le reconoce como el fénix de este género literario.

¿Qué tal, los primeros poemas juveniles románticos y filosóficos, con

aliento bucólico, como “El Anauco”, “Venezuela Consolada”, y “A la

Victoria de Bailén, de estilo sobrio y de sabor a idioma patrio de Don

Andrés Bello?, y ¿Qué tal << El Canto a la Espiga y al Arado>> y << El

Orinoco, el Río de las Siete Estrellas>> de Andrés Eloy Blanco?.

El poeta: - En sus poesías hay mucho de bagatelas.

- Yo: - Y ¿”Silva a la Agricultura en la Zona Tórrida” de Andrés Bello?; y

¿”La Hilandera” de Andrés Eloy Blanco?

- El poeta: - Prefiero “Vuelta a la Patria” de Pérez Bonalde.

- Yo: Y ¿”Alocución a la Poesía” de Andrés Bello?, y ¿”Canto a los Hijos”

y “Elegía a la Madre” de Andrés Eloy Blanco?

- El poeta: - Son baratijas con alguna unción lírica hiperbolizada. Prefiero

“La Pobre Madre” de Vicente Coronado y a “A mi Hijita de Cinco Años”

de Juan Camacho.

Yo: Y ¿La Oración por Todos” de Andrés Bello?, ¿”La Renuncia”,


“Silencio” y “ A un año de tu Luz” de Andrés Eloy Blanco?

- El poeta: - Ya es la hora de la conciencia y del pensar profundo: cesó el

trabajo afanador, y al mundo la sombra va a colgar el pabellón.

Tus preguntas, son ficciones que a veces dan a lo inaccesible, porque

cuando yo me quede muerto será un silencio de amor y le gritaré al dolor,

¡No he muerto nada!, y así viajaré al infinito con mi corazón de estrellas.

- Yo: - Poeta, creo que el espíritu de Baco ha despertado tu legítimo

sentimiento y admiración por los dos Andrés, imparangonables en la

historia de la poesía venezolana.

- El poeta: - Mira! ... pareciera ser que no has entendido que mi dardo

irónico en negar la virtuosidad de estos dos Andrés es sólo un juego,

toda vez que ambos vates forman parte de numen poético, de cuyos

hálitos seductivos no puedo separarme. Ambos han sido los poetas de mi

padre, de mi madre y de mis hijos; y son y seguirán siendo para siempre

desde la cima del parnaso los poetas de todos los venezolanos; y en

cuanto a mi, sólo he podido escribir unos cuantos versos, pero no los

recito, porque discanto los de los dos Andrés que están en cada escuela y

en nuestros corazones. Pareciera que - como en las “Coplas del amor

Viajero” - los viera flotar en la bruma de su blancura aureola o evocarlos

en mis propios sueños. El diálogo se convierte en un monólogo donde

sólo el poeta con su extraordinario numen literario, analiza la obra de

ambos genios de la literatura y la poesía, discuriendo con la inteligencia

pedagógica del buen maestro sobre la mayoría de las poesías de Andrés

Bello, sin obviar su Gramática y la utilidad de ésta en el proceso de

enseñanza - aprendizaje en nuestras escuelas. Asimismo, recita parte de

los poemas “El Anauco”, “Venezuela Consolada“ y Canto a España” de

Andrés Bello”; y transita por “Canto a Rubén Darío”, “El Huerto a la

Epopeya” y “Coplas del Amor Viajero” de Andrés Eloy Blanco.


Al final, siendo casi las doce de la medianoche del Año Nuevo, el poeta

exclamó: Andrés Bello, será siempre Andrés Bello, guía y ejemplo de la

juventud estudiosa de Venezuela y Latinoamérica; y Andrés Eloy, el poeta

de ayer y de hoy, por él yo tengo a mi <<Florinda en Invierno>>. En ese

instante entre luces y el ruido de los cohetes se oyen “Las Uvas del

Tiempo”: ¡Madre, esta noche se nos muere un año. En esta Ciudad grande

todos están de fiesta!.

Nuestras caras se llenan de alborozo y en medio de una hilaridad

barroco, alzamos nuestro brazos para estrecharnos en un feliz y

venturoso Año Nuevo. Y de seguida con la usual señal del <<estribo>>,

una bocanada de scotch y ¡hasta luego!. ¡ADIOS ARGENIS!....¡ADIOS

RODULFO!, y el abrazo de siempre.

En la madrugada del 28 de abril de 1994, dejó de existir en Caracas el

poeta Argenis Daza Guevara, nuestro eximio hermano gervasiano, a causa

de un hematoma subdural que le produjo una caída.

Publicó siete libros de poesía y dos ensayos.: uno sobre la libertad de

expresión y otro sobre la prognosis. Fue procurador general del estado

Bolívar y profesor de derecho penal en la Escuela de Comunicación social

de la Facultad de Humanidades de la UCV.

TUMEREMO, SU PUEBLO NATAL

Nacido en Tumeremo en 1939, tiempos febriles del Balatá, Argenis

Daza Guevara quedó huérfano cuando cursaba el primer año de

bachillerato en el Liceo Peñalver. Entonces debió ser internado en la

Escuela Normal Experimental Gervasio Rubio, del Táchira. Su padre

Francisco Daza Carmona, era escritor, pintor y juez de Tumeremo. Como

hecho curioso, pintó al profeta Enoch cuando peregrinó por Guayana en

tiempos de la humareda. La pintura existe y se venera en la Capilla de El

Manteco.

 Daza definitivamente se radicó en Caracas como casi todos los

intelectuales, políticos y artistas de valía de este estado. Ocasionalmente

venía a encontrarse con los amigos y a contemplar el río desde la barra

del Hotel Bolívar con un vaso de fino escocés aromando el ambiente.

La última vez que lo vimos vino invitado por sus paisanos el doctor

Ramón Córdova Ascano y Amílcar Fajardo y por coincidencia se encontró

con su otro paisano, el pintor Omar Granado, quien trabajaba desde años

en la Extensión Cultural de la Universidad de los Andes.

Poco tiempo después también visitó nuestra tierra natal y se vino

decepcionado, aunque reconocía que “Tumeremo siempre ha sido

tomorrow night, sólo que ahora se ha transformado por la cultura minera

asediada por el asalto, la aventura y la violencia.

El Tumeremo de los padres del poeta era un pueblo balatero y,

precisamente, una de las cuestiones que a Argenis llamara la atención era

el hecho de que no exista una literatura del balatá a pesar de que en

“Canaima”, uno de los mejores capítulos de Gallegos es el de la

Tempestad. Tumeremo era un pueblo balatero, no de aventuras, arribistas

o atorrantes.

Esa vez que viajamos a Tumeremo, pregunté al poeta si su apellido es

de raíz tumeremense y dijo que hay una experiencia histórica que desde el

punto de vista sociológico merece ser estudiada. Tumeremo es un pueblo

donde existe un ancestro larense. Los apellidos Daza, Castillo, Núñez, son

de origen larense. ¿Por qué llegaron a Tumeremo? Seguramente

buscando oro o como el profeta Enoch.

El profeta Enoch, ciertamente, llegó allí y nadie sabe de dónde vino, cómo

llegó y a qué. Su padre lo pintó por primera vez en El Manteco donde

existe una capilla que abren en ocasiones muy específicas con ese dibujo

que hizo su padre Francisco Daza Carmona. Su papá era escritor, pintor y

juez de Tumeremo, pero nativo de Barquisimeto.

El poeta me contó que tenía una tía que salía a las minas cuando había

una “bulla”, pero siempre regresaba sin oro y con otro muchacho. Argenis

le decía; “Caramba, tía, usted no cogió oro sino que el oro la cogió a

usted”

En Barquisimeto, a los cinco (5) días del mes de Diciembre de 2023.

Miguel Ángel Amiuni- Farmacéutico./ Uno de los primeros medicos de Tumeremo.


 Uno de los primeros medicos de Tumeremo el Dr. Amiuny, en el Aeropuerto de Tumeremo. Foto de los años 1920-1930.

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Miguel Ángel Amiuni- Farmacéutico
Comentario destacado: Por Pedro Alejandro Oviedo Lezama. 
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El fue el partero de mi abuela cuando alumbró a mi mamá y a mi tía, pero era farmacéutico no médico.
Mi abuelo me contó que él tuvo un hijo que perdió un brazo de niño en el molino de la trilla de mi bisabuelo, ese se llama Abelardo, el otro se llama Alexia y una mujer que se llama Raquel! Recuerdo de niño recibir acá en Caracas y en Cd Bolívar casa de mis bisabuelos Rassi la visita de ellos.

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miércoles, 10 de julio de 2024

El legendario "Primer Ford" del señor Don Miguel A. Odremán, en Tumeremo.


 El legendario "Primer Ford" del señor Don Miguel A. Odremán, en Tumeremo, acompañado de las señoritas Odremán Nieto.

La leyenda cuenta que este Ford fue cargado por indígenas y trabajadores de la hacienda de Don Miguel A.Odremán, hasta el pueblo de Tumeremo, cual Fitzcarraldo en el Film de werner Herzog... porque todavía no había carretera... y que el vehículo lo enviaron desde los Estados Unidos con su chofer, quien además era mecánico... ¿qué habrá sido de este personaje...?
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(Fotos cortesía de Luisa María Odremán Carmona, hija de Luís Augusto Odremán Nieto).







                                               Otro auto antiguo en Tumeremo.

El asesinato del General Pedro José Fernández Amparan...

  El asesinato del General Pedro José Fernández Amparan... By Rafael Velazquez Rafael Velazquez CNP 24.420 Allá en las tierras agrestes de...