sábado, 16 de marzo de 2024

TUMEREMO: MI PUEBLO NATAL, HERMOSO, PACÍFICO, MAGNÍFICO, COORDIAL, AMABLE Y MARAVILLOSO, CONSTRUIDO SOBRE COLUMNAS DE ORO Y PISO DE DIAMANTES.

 TUMEREMO: MI PUEBLO NATAL, HERMOSO, PACÍFICO, MAGNÍFICO, COORDIAL, AMABLE Y MARAVILLOSO, CONSTRUIDO SOBRE COLUMNAS DE ORO Y PISO DE DIAMANTES.

Autor: Rodulfo A. Celis Vargas...
Publicado por : Ovidio Jose Johson M
Hace más de seis décadas,el Tumeremo de ayer,mi pueblo natal, era aún para esa época un pequeño y apartado lugar,ubicado al sur del Estado Bolívar. Un pueblo,no diría perdido, pero si olvidado por la mayoría los gobiernos de turno, imantado por la inmensa jungla tropical, sabanas con olor a mastranto y estrechos senderos llenos de lodo.En cada casa un jardín y un huerto de árboles frutales, cuál de ellos más adornados en las tardes con el vuelo serpenteado de una inmensidad de pájaros de diversos colores, en los que sobresalían los azulejos, los colibríes, las angoletas, los cristofués y los arrendajos. Actualmente, en el Tumeremo de hoy la modernidad apuesta a su progreso y desarrollo, tanto en el orden científico, social, educacional y económico, como en lo urbanístico; una modernidad, que dadas las circunstancias que estamos viviendo en la actual Venezuela, pareciera estar preñada de buenos proyectos, pero que en la praxis son en su mayoría falsos y subordinados a un grupo de empresas al servicio e interés de sus gobernantes, en los que priva el engaño y la corrupción, dirigida utópicamente hacia un mañana mejor.
Gracias le doy al Señor por mantener las imágenes y experiencias de un pasado intacto en mi mente y en mi corazón, permitiéndome valorar y apreciar con amor las maravillas de Tumeremo, un pequeño terruño que Él me obsequió.
CONOZCO TUS OJOS DESDE LEJOS...
Tumeremo,
Yo tenía catorce años,
Cuando me alejé de tu lado,
No sabía cómo eran tus senos,
Desconocía tu inocencia,
Ignoraba tu belleza, tu humildad y tus riquezas,
No obstante, te he añorado sin saberlo,
Hoy te amo mucho más,
conozco tus ojos desde lejos,
Distingo tu flora, tu fauna, tus minas y tus fuentes,
Y siento el amor y la humildad de tu gente,
Aquí te dejo mis sentimientos con las flores de un beso.
¡TE QUIERO TUMEREMO!
TUMEREMO, ¡HONRARTE ES MI BANDERA!
Tus montañas, entre fascinantes colinas aisladas
y llanuras de terciopeladas ondulaciones,
se confunden con la belleza de tus verdes paisajes
y el canto armonioso de las aves en el azul celeste,
cual escala musical rociada de marinas vibraciones.
Tu serranía rebelde del Nuria y el Salto del Danto,
dos beldades, dos eternidades que bañados por los vientos alisios
te dan majestuosidad en el infinito,
para evocar en silencio: ¡Representamos a un gigante indiviso y,
a una doble cascada de cristal que brilla en medio de rocas y riachuelos!
Tu cuenca del río Corumo y Botanamo
y el afluente del Pariche le dan vitalidad al campo,
a la agricultura y al ganado,
cual fuente natural y eterna,
esperanza e ilusión del aldeano.
Tumeremo,
tus lagunas inolvidables, El Limonar y La Mendoza,
dos acequias de aguas revueltas,
sitios concurridos de adolescentes para el sueño y el regocijo,
en las que tras zambullidas y braceos jugueteábamos a las piruetas.
Tu clima tropical lluvioso de sabanas y montañas relentes,
te dan el privilegio aún en el verano inhóspito y seco,
ser placentero y sabroso, tolerable y fresco,
un clima suave que capta con su hechizo a la gente,
por ser excepcional, preferido y eterno.
El esplendor de la balatá en tus orígenes,
y la explotación aurífera y del diamante han sembrado de esperanza
las venas de tu gente y del turista bonachón,
propagando tu fama de riqueza
y utilizando en tus inicios la morocota, las monedas de plata y el doblón.
Tu historia es también la memoria de Jaime Teófilo Hudson,
el Barrabás del cíclope diamante del sector El Polaco,
el más grande y hermoso de todos los tiempos,
un hallazgo de un hombre humilde y noble,
que alcanzó hacer de las minas su templo.
Roof Garden y el Pasapoga de Caracas fueron sus sitios predilectos,
vende su piramidal brillante en Nueva York,
con sus tabacos quemaba billetes cual hombre visionario,
y regresa donde ti nuevamente para arrullarse bajo tu luna y tu sol
con los recuerdos de haber sido millonario.
Tumeremo, tierra eres de mineros y comerciantes,
de hombres y mujeres de todos los lares,
de empresas Internacionales explotadoras del oro y del diamante,
la magia de tus anales le evocan al que llega: me has encontrado,
yo soy tu estrella y tu ventura, no te detengas... ¡Adelante, adelante!
Tumeremo, tú has sido seno de pequeñas siembras y conucos,
tus cosechas son cultivos delicados y tiernos
que los llevan al mercado y abastecen el consumo
sin que se omitan la yuca, el quinchoncho y el cambur,
y sin duda, la caraota, el arroz, el ají dulce y el ocumo.
Tus calles, la del Dorado, es la más transitable,
la Piar y la Zea, las más comerciales,
la Avenida Sifontes, la de mis añoranzas de infante y de esplendor,
a todas, incluida la de la Tres Rosas,
a ellas les regalo una flor: ¡Una lágrima de amor!
A ti te canto Tumeremo, tierra de mis recuerdos,
fuente de mi linaje y cuna de mi existencia,
fuiste el amanecer y aire de gente buena,
eres la antorcha que iluminó mi conciencia.
Terruño de mi destino: ¡honrarte es mi bandera!
¡DIOS BENDIGA A TUMEREMO!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El asesinato del General Pedro José Fernández Amparan...

  El asesinato del General Pedro José Fernández Amparan... By Rafael Velazquez Rafael Velazquez CNP 24.420 Allá en las tierras agrestes de...